Ciudad de México.— El debate sobre la doble nacionalidad llegó nuevamente al centro de la discusión política después de que el Senado aprobara la reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para establecer requisitos de nacionalidad a quienes busquen ocupar la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
En medio de la discusión, el embajador de México en Estados Unidos, Roberto Lazzeri, defendió la reforma, pero hizo una precisión: tener dos nacionalidades, dijo, no convierte a una persona en menos mexicana.
“Tener dos nacionalidades no hace a nadie menos mexicano. Ese no es el debate”, sostuvo Lazzeri en un mensaje difundido en redes sociales.
El diplomático planteó que la discusión debe centrarse en las obligaciones que adquieren quienes deciden asumir las responsabilidades más altas dentro del Estado mexicano.
¿Qué cambia con la reforma?
La iniciativa enviada por Sheinbaum al Congreso propone modificar los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución, relacionados con los requisitos para ocupar la Presidencia de la República, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
El planteamiento establece que quienes aspiren a esos cargos y tengan otra nacionalidad deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatos.
Además, la propuesta contempla que durante el ejercicio del cargo no puedan adquirir o solicitar otra nacionalidad, ni utilizar documentos de identidad extranjeros o invocar ante autoridades extranjeras una nacionalidad distinta de la mexicana.
Es decir, la reforma no plantea eliminar la doble nacionalidad para los mexicanos en general. La condición está dirigida a quienes pretendan ocupar determinados cargos de elección popular.
Lazzeri: “a mayor responsabilidad, mayores obligaciones”
El embajador defendió el planteamiento a partir de la responsabilidad que implica representar al Estado mexicano.
Lazzeri sostuvo que quienes decidan asumir las mayores responsabilidades públicas deben aceptar también obligaciones particulares frente al país.
El funcionario utilizó como referencia el propio Servicio Exterior Mexicano, donde existen requisitos específicos relacionados con la nacionalidad para desempeñar determinadas funciones diplomáticas.
Con ese argumento, el embajador señaló que la reforma busca extender un principio que ya existe en otras áreas del servicio público: las obligaciones pueden ser distintas dependiendo de la responsabilidad que se asuma.
La reforma no elimina la doble nacionalidad
Uno de los puntos que ha generado mayor discusión es la diferencia entre tener doble nacionalidad y poder aspirar a determinados cargos públicos.
La iniciativa presidencial no propone quitar la nacionalidad mexicana a quienes también sean ciudadanos de otro país.
De hecho, durante la presentación de la propuesta, Sheinbaum reconoció que los mexicanos pueden tener doble nacionalidad y explicó que el objetivo específico era establecer una condición para quienes pretendan ocupar la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno.
La presidenta argumentó que quien busque alguno de esos cargos deberá renunciar a su otra nacionalidad antes de registrarse como candidato.
El Senado ya aprobó la reforma
La discusión dio un paso importante el 29 de septiembre de 2026, cuando el Senado aprobó el proyecto de reforma constitucional en materia de nacionalidad única para quienes ejerzan la titularidad de los poderes ejecutivos federal y locales.
La votación fue de 86 votos a favor y 42 en contra, de acuerdo con la información difundida sobre la sesión. La reforma modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución.
El tema generó posiciones encontradas en el Senado. Legisladores de oposición expresaron su rechazo al considerar que la medida restringe derechos políticos de mexicanos que cuentan con otra nacionalidad. El PAN, por ejemplo, sostuvo que los mexicanos que emigraron al extranjero no deberían perder la posibilidad de aspirar a cargos de elección popular por contar con otra nacionalidad.
Del otro lado, quienes respaldaron la reforma han argumentado que los cargos de mayor responsabilidad dentro del Estado requieren condiciones específicas para garantizar que quienes los ocupen respondan únicamente al interés nacional.
¿Qué significa para los mexicanos con doble nacionalidad?
Para la mayoría de los mexicanos, la reforma no significa perder la posibilidad de tener otra nacionalidad.
El cambio se concentra en quienes aspiren a determinados cargos ejecutivos.
Bajo el nuevo esquema planteado, una persona mexicana por nacimiento que también tenga otra nacionalidad podría conservar esa condición como ciudadano, pero tendría que renunciar a la otra nacionalidad si pretende registrarse como candidata o candidato a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, conforme a las nuevas reglas constitucionales.
El embajador Lazzeri defendió precisamente esa diferencia.
Su mensaje busca separar el debate sobre la identidad de los mexicanos con doble nacionalidad de la discusión sobre los requisitos que deben cumplir quienes quieran representar al Estado mexicano desde sus posiciones más altas.
La reforma todavía debe completar el procedimiento constitucional correspondiente antes de convertirse en una disposición vigente. Por ello, los efectos concretos y la fecha en que comenzarán a aplicarse las nuevas reglas dependerán de la conclusión del proceso legislativo y constitucional.










