México recibió una notificación de Estados Unidos sobre una reducción en el envío de gas natural y la situación volvió a poner bajo la lupa la dependencia energética del país.
El director general del Centro Nacional de Control del Gas Natural (CENAGAS), Cuitláhuac García Jiménez, informó que el aviso fue recibido aproximadamente una semana antes y contemplaba una disminución de alrededor de una quinta parte del gas natural de importación que llega a México a través de los gasoductos.
El funcionario calificó el escenario como una situación crítica, aunque aseguró que el sistema energético mexicano pudo responder mediante la coordinación entre CENAGAS, Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).
México tendría gas para tres días ante un corte total
La cifra que encendió las alertas fue otra.
Cuitláhuac García reconoció que México podría mantener el suministro de gas natural durante hasta tres días si se interrumpieran por completo las importaciones provenientes de Estados Unidos.
La razón es que actualmente el país no cuenta con infraestructura de almacenamiento estratégico suficiente para mantener grandes inventarios de este combustible.
El margen de tres días no significa que México tenga solamente tres días de gas ante la reducción actual de las importaciones. Se trata de una estimación para un escenario mucho más severo: que las importaciones se interrumpieran totalmente.
¿Cuánto redujo Estados Unidos el suministro?
De acuerdo con CENAGAS, Estados Unidos notificó una reducción de aproximadamente 20% en el volumen de gas natural que llega mediante los gasoductos.
El aviso no especificó inicialmente cuánto tiempo permanecería la reducción. Sin embargo, información difundida posteriormente por CENAGAS señaló que una parte del episodio estuvo relacionada con mantenimiento de infraestructura en Texas y que la restricción fue temporal y parcial en uno de los puntos de entrada.
El suministro no depende de un único punto de entrada. México recibe gas natural a través de distintos puntos y sistemas, lo que permitió que la reducción registrada no provocara una interrupción generalizada del servicio.
La dependencia de México frente al gas de Estados Unidos
El episodio volvió a exhibir la fuerte dependencia mexicana del gas natural proveniente de Estados Unidos.
Diversos reportes sitúan en alrededor de 70% a 75% la proporción del gas natural que México consume y que proviene del vecino país, por lo que cualquier reducción importante en los flujos puede generar presión sobre el sistema energético.
El gas natural tiene además un peso importante en la generación eléctrica. CENAGAS señaló que entre 60% y 62% de la electricidad se genera con este combustible, lo que explica por qué una interrupción prolongada tendría efectos que irían más allá del sector gasífero.
¿México se quedó sin gas?
No.
Pese a la reducción notificada por Estados Unidos, las autoridades aseguraron que el suministro pudo mantenerse y que el sistema respondió mediante la coordinación entre las instituciones del sector energético.
La alerta se relaciona con la vulnerabilidad ante un eventual corte total y con la falta de infraestructura suficiente para almacenar gas natural.
El propio CENAGAS reconoció que el país depende en buena medida del flujo constante de importaciones para atender la demanda nacional.
Gobierno anuncia inversiones en infraestructura
Ante este escenario, la Secretaría de Energía informó sobre proyectos para ampliar la infraestructura de transporte y distribución de gas natural.
La CFE contempla inversiones por 53 mil millones de pesos, mientras que CENAGAS tiene previstos 87 mil millones de pesos para ampliar la red de gasoductos, de acuerdo con lo informado durante la conferencia matutina.
La discusión sobre el almacenamiento también forma parte de los planes para fortalecer la capacidad de respuesta del país ante interrupciones en el suministro.
Por ahora, la reducción anunciada por Estados Unidos no provocó un desabasto generalizado en México. Sin embargo, el dato de los tres días volvió a poner sobre la mesa una pregunta que afecta directamente al sistema energético nacional: ¿qué ocurriría si las importaciones de gas natural se detuvieran por completo?
CENAGAS sostiene que, bajo ese escenario, México tendría un margen de hasta tres días para mantener el suministro con los recursos disponibles dentro del sistema.







