Dicen que la prensa es el cuarto poder. Y uno renace con fuerza. Sonora Hoy regresó para quedarse. Las editoriales firman los marcos conceptuales que ayudan a entender lo que acontece en el mundo, y Plaza Zaragoza lo ha hecho en Sonora.
En las plazas públicas conviven los conciudadanos, se aprecia al diferente y se observan las distintas realidades que conviven en las ciudades y en los estados. Frente a la catedral y el palacio de gobierno se reúnen los sonorenses para descubrir las identidades que definen a nuestra amada tierra. Caudillos, luchadores y trabajadores: en Sonora somos alrededor de dos millones de personas… ¡ah, pero cómo hemos pesado en la historia del país!
Por eso nuestra editorial, sin compromisos, es crítica y cercana. Describe las preocupaciones de un estado grande en todos los sentidos. Aquí no defendemos a nadie y presentamos con orgullo lo mejor de nuestra identidad y cultura.
Que se cuiden los abusadores y los negligentes, porque al poder se le vigila. Desde los inicios de la libertad de expresión se fundó la idea de la responsabilidad y del watchdog. Este medio funge con alta responsabilidad ante los sonorenses: ellos son nuestros únicos jueces y verdugos, no los del poder que se acostumbran a querer controlar la prensa y presumen su “buen manejo” de medios. Aquí no respondemos a colores, sino a la política de a pie.
Plaza Zaragoza, como su nombre lo indica, es un espacio para mejorar la conversación pública, pensando en la multiculturalidad que se vive en nuestra región. Y no se asusten: no seremos hermosillocéntricos, aquí caben todos.
La sobreinformación se combate con ingenio y creatividad. Construir marcos editoriales profundos es nuestra visión. Como perros vigilantes observamos al poder y, con responsabilidad y chusquería, nos acercamos a nuestros ciudadanos.
¡Abusados, poderosos! Que ya hay quien los vigile y los exhiba.







