Las comisiones unidas del Senado de la República aprobaron este miércoles la reforma constitucional que plantea limitar la doble nacionalidad para quienes busquen ocupar la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
El dictamen modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución, con el propósito de establecer que quienes aspiren a esos cargos deberán contar únicamente con la nacionalidad mexicana.
La propuesta había sido aprobada previamente por la Cámara de Diputados y fue enviada al Senado para continuar con el proceso legislativo. Este miércoles fue discutida y avalada en las comisiones de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos Primera.
¿Qué cambiaría para los candidatos?
De avanzar la reforma, las personas que tengan una segunda nacionalidad y pretendan competir por la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México tendrían que renunciar a esa nacionalidad antes de solicitar su registro como candidatos.
El proyecto también plantea que quienes ocupen alguno de esos cargos no puedan adquirir o solicitar otra nacionalidad durante su gestión.
Además, contempla restricciones relacionadas con el uso de pasaportes o documentos de identidad extranjeros, el ejercicio de derechos políticos derivados de otra ciudadanía y el acogimiento a la protección diplomática de otro país.
La doble nacionalidad no desaparecería para todos los mexicanos
Uno de los puntos que ha generado mayor atención es que la propuesta no elimina de manera general la doble nacionalidad en México.
La restricción planteada está dirigida específicamente a quienes pretendan ocupar los cargos ejecutivos contemplados en la reforma: Presidencia de la República, gubernaturas y Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Es decir, una persona mexicana podría conservar una segunda nacionalidad en su vida personal, pero tendría que renunciar a ella si pretende registrarse para alguno de los cargos incluidos en el proyecto.
¿Ya está aprobada la reforma?
No.
Aunque el dictamen fue aprobado en comisiones, todavía debe ser votado por el Pleno del Senado.
En caso de que los senadores lo aprueben, al tratarse de una reforma constitucional deberá continuar con el procedimiento previsto para este tipo de modificaciones, incluida la aprobación de la mayoría de las legislaturas de los estados antes de su eventual publicación y entrada en vigor.
La iniciativa fue presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien planteó que las personas que aspiren a la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno tengan únicamente nacionalidad mexicana. El Ejecutivo federal argumentó que la modificación busca precisar una situación que, a su juicio, ha generado interpretaciones distintas de las disposiciones constitucionales actuales.
El tema también ha generado posiciones encontradas entre las distintas fuerzas políticas. Mientras sus impulsores sostienen que la reforma busca establecer reglas de nacionalidad única para quienes encabecen los poderes ejecutivos, legisladores de oposición han cuestionado sus alcances para mexicanos que tienen doble nacionalidad.
Por ahora, el siguiente paso será conocer el resultado de la discusión en el Pleno del Senado, donde se definirá si el dictamen continúa su camino como reforma constitucional.







