Sarampión irresponsabilidad que se premia. Gatell- Alomia
Hubo un tiempo en que México tenía un programa histórico de vacunación. La cartilla nacional llena de sellos era sinónimo de prevención, disciplina y Estado fuerte. El sarampión estaba eliminado. Era un logro del sistema de salud.
Hoy el país enfrenta más de 9 mil contagios y decenas de muertes por una enfermedad que se previene con tan solo dos dosis.
El quiebre comenzó en 2019, con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Fallas en la compra y distribución de vacunas, falta de seguimiento y mantenimiento a la Red de Frío, cambios improvisados en el sistema y una caída sostenida en las coberturas que dejaron a millones de niños sin esquema completo. La estrategia sanitaria encabezada por Hugo López-Gatell minimizó alertas, del año 2022 al 2025 se dejó de operar 44 mil millones del programa de vacunación.
El resultado fue predecible: el virus encontró población vulnerable y regresó.
El gobierno argumenta que el problema viene de años atrás, mientras que Claudia Sheibaum culpa a Estados Unidos por la llegada del sarampión (como siempre buscando culpables ajenos a MORENA). Pero el hecho central es contundente: el sarampión volvió durante la administración de Andrés López Obrador.
En Sonora, el secretario de Salud es José Luis Alomía Zegarra, antes fue director general de Epidemiología en la Secretaría de Salud federal. Es decir, formó parte del equipo técnico que operó la política criminal sanitaria dejando a un lado las coberturas de vacunación.
No es un actor externo ni recién llegado. Es parte de la misma estructura que tomó decisiones en esos años.
La conclusión política es inevitable: en Morena la ineptitud y la irresponsabilidad no se castigan, se premian.
López-Gatell fue designado para un cargo internacional en la Organización Panamericana de la Salud.
Alomía fue nombrado secretario de Salud en Sonora.
Mientras tanto, el sarampión —que alguna vez fue motivo de orgullo por estar eliminado— hoy vuelve a cobrar vidas.
Cuando una enfermedad erradicada regresa, es consecuencia de decisiones públicas. Y esas decisiones tienen responsables.







