Aunque el proceso electoral aún está lejos, dentro de Morena en Sonora ya se perfila una disputa que terminará convirtiéndose en un verdadero choque de trenes entre tres grupos políticos que buscan influir en la decisión de la candidatura a la gubernatura.
El primer bloque que se mueve con claridad es el vinculado a la presidenta Claudia Sheinbaum. Ahí destacan dos nombres: Javier Lamarque y Lorenia Valles. En ese equipo, el alcalde de Cajeme parece llevar ventaja por el posicionamiento que ha venido construyendo en los últimos meses. Sin embargo, el factor género también pesa. Si Morena decide que en Sonora debe ir una mujer, la senadora Lorenia Valles podría resultar beneficiada… siempre y cuando logre superar los tropiezos políticos que hasta ahora le han impedido despegar con mayor fuerza.
El segundo grupo es el del gobernador del estado, que ha puesto en la conversación a Froylán Gámez, Luis del Valle Colosio y Paulina Ocaña. El problema es que más allá de esos nombres no se observan muchos perfiles competitivos dentro de ese equipo político. Además, su inexperiencia y la constante sobreexposición política podría terminar jugando en su contra si la promoción personal empieza a notarse más que los resultados en sus responsabilidades públicas.
Y finalmente está un tercer actor que muchos prefieren no mencionar abiertamente, pero que sigue presente en el tablero: el grupo del exgobernador Guillermo Padrés, que hoy tiene en Célida López a su figura más visible.
Célida es una política experimentada, rebelde y de carácter, que ha demostrado a lo largo de su carrera que está dispuesta a hacer lo necesario para alcanzar sus objetivos políticos. Además, este grupo cuenta con algo que siempre pesa en la política: experiencia, recursos, trabajo territorial y aliados en distintos frentes, incluso dentro de Morena.
Si el escenario interno de Morena se complica, no sería extraño que este bloque termine jugando un papel decisivo. Porque en la política mexicana hay una regla que muchas veces se confirma desde la Ciudad de México: gobernador no necesariamente pone gobernador.
Y para Célida hay un factor adicional que puede inclinar la balanza: si a Sonora le toca mujer, la suerte puede estar de su lado.
Por ahora, lo único claro es que la disputa ya empezó.
Y de la oposición… hablaremos después.






