El grito se repetía una y otra vez en distintos puntos del recinto. Apenas terminaban los aplausos y de nuevo surgía la consigna que terminó marcando la jornada en Caborca: “¡Fundador para coordinador!”. Así se vivió uno de los encuentros más emotivos de la gira de Javier Lamarque por el norte de Sonora, en una reunión donde jóvenes y mujeres ocuparon el centro del mensaje, del ambiente y del respaldo político.
Recibido por ciudadanos y simpatizantes de Morena, Lamarque sostuvo un diálogo cargado de referencias al presente político del país, al papel de las nuevas generaciones y a la fuerza de las mujeres dentro del movimiento. La respuesta del público fue constante: aplausos, porras y muestras de apoyo que convirtieron el encuentro en una jornada de alto voltaje político.
Durante su intervención, Javier Lamarque afirmó que la confianza de las y los mexicanos en la Cuarta Transformación quedó reflejada en las urnas. Recordó que Andrés Manuel López Obrador obtuvo el respaldo de 30 millones de personas y que Claudia Sheinbaum alcanzó 36 millones de votos, seis millones más, como muestra —dijo— de que una parte importante de la ciudadanía decidió refrendar el proyecto de Morena al considerar que ha dado resultados.
Al hablar de la presidenta Claudia Sheinbaum, Lamarque recordó que tuvo la oportunidad de conocerla desde los primeros años de la construcción de Morena y la describió como una mujer sensible, inteligente y comprometida con México. Fue a partir de ahí cuando retomó dos de los mensajes que más eco encontraron entre las asistentes: “Conmigo llegan todas” y “Es tiempo de mujeres”.
Con esas frases, explicó, se busca construir un país en el que las mujeres no vuelvan a enfrentar discriminación, violencia o limitaciones por el simple hecho de ser mujeres. En ese momento, el tono del encuentro cambió de lo político a lo personal, con un mensaje que fue recibido con especial atención por el público femenino.
“No basta con ser mujer para tener perspectiva de género, ni se necesita ser hombre para no tenerla. La igualdad la construimos entre todas y todos”, expresó.
La respuesta fue inmediata. Desde varios puntos del lugar volvieron a escucharse las porras y los aplausos, con mujeres encabezando de nuevo el coro de “¡Fundador para coordinador!”, una consigna que acompañó prácticamente toda la reunión y que se convirtió en la señal más clara del respaldo mostrado durante la visita.
Uno de los momentos más cercanos de la jornada llegó cuando Lamarque, entre sonrisas, dijo que haría una confesión “que esperaba no pasara de Facebook”. El comentario provocó risas entre los asistentes. Acto seguido, reconoció que una de las personas que más le ha enseñado sobre la lucha por los derechos de las mujeres y la equidad ha sido su esposa Patricia, a quien agradeció públicamente por esa visión.
El mensaje también se dirigió a las nuevas generaciones. Lamarque habló de la importancia de impulsar las energías limpias como una decisión responsable de la Cuarta Transformación para dejar un mejor planeta a las hijas, los hijos y a quienes vienen detrás, un tema que conectó especialmente con el público joven presente en el encuentro.
Más adelante apeló al sentimiento nacional con una comparación que encontró respuesta inmediata. Preguntó al público quién quería que ganara el partido entre México e Inglaterra, y la respuesta fue unánime: “¡México!”. Lamarque aprovechó ese momento para hablar de identidad y pertenencia.
“Eso es patriotismo. A México lo defendemos siempre”, dijo.
El ambiente se mantuvo encendido hasta el cierre. Con el público de pie, entre aplausos y gritos de apoyo, Javier Lamarque levantó la voz para cerrar su participación con un “¡Viva Morena! ¡Viva Sonora! ¡Viva México!”, mientras el recinto respondía una vez más con la consigna que dominó el encuentro y que terminó por resumir el ánimo de la jornada: “¡Fundador para coordinador!”.
La visita a Caborca dejó así una de las escenas más intensas de la gira de Lamarque por Sonora, con una base de simpatizantes particularmente activa entre mujeres y jóvenes, dos sectores a los que el político buscó hablarles de frente con un discurso que mezcló identidad partidista, igualdad, cercanía y futuro.






