CIUDAD DE MÉXICO.— Enrique Inzunza Cázarez decidió separarse de la bancada de Morena en el Senado, pero dejó claro que su salida del grupo parlamentario no representa un rompimiento con el proyecto político que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum.
El senador por Sinaloa sostuvo que continuará respaldando las iniciativas impulsadas por la mandataria, incluso desde su nueva condición como legislador independiente.
“Ser independiente no implica que cambie de principios”, sostuvo Inzunza, quien adelantó que apoyará las propuestas de Sheinbaum como lo ha hecho desde el inicio de la actual Legislatura.
La postura ocurre después de que el legislador anunció su separación del grupo parlamentario de Morena para ejercer su cargo de manera independiente. La decisión se produjo en medio de los señalamientos realizados por autoridades de Estados Unidos sobre presuntos vínculos con organizaciones criminales, acusaciones que Inzunza rechaza.
Seguirá votando a favor de las reformas
En entrevista con La Jornada, Inzunza afirmó que respaldará “sin reservas” las iniciativas de la presidenta Claudia Sheinbaum, incluso aunque ya no forme parte formalmente de la bancada morenista.
El legislador dejó así una postura que puede generar lecturas políticas dentro del Senado: aunque su lugar dentro del grupo parlamentario cambió, su posición respecto al proyecto de la llamada Cuarta Transformación, aseguró, permanece intacta.
Su separación de Morena no significa, por tanto, que vaya a convertirse en un voto opositor.
Por el contrario, Inzunza ha planteado que continuará participando en las decisiones legislativas y apoyando las iniciativas que considere compatibles con sus principios.
¿Por qué dejó la bancada?
Inzunza comunicó a la coordinación de Morena en el Senado su decisión de abandonar el grupo parlamentario y permanecer como senador independiente.
De acuerdo con el propio legislador, se trató de una decisión personal y no de una ruptura con el movimiento.
La separación ocurrió después de meses de controversia alrededor de los señalamientos provenientes de Estados Unidos. Inzunza ha rechazado las acusaciones y sostiene que no se han presentado pruebas que acrediten los vínculos con el crimen organizado que se le atribuyen.
El senador también ha señalado que está dispuesto a comparecer ante la Fiscalía General de la República si es requerido y ha pedido que concluya la investigación abierta en su contra.
Regresó al Senado después de más de cuatro meses
La definición política de Inzunza se produjo alrededor de su regreso a las actividades del Senado, luego de permanecer más de cuatro meses fuera de las sesiones.
A su regreso, negó estar utilizando su fuero como una forma de protección y reiteró que se considera inocente de los señalamientos que enfrenta.
También rechazó públicamente cualquier relación con organizaciones criminales y cuestionó que, después de varios meses, no se hayan presentado pruebas que sustenten las acusaciones que se han difundido en su contra.
Una salida de Morena que no implica alejarse de Morena
La nueva posición de Inzunza abre una situación particular dentro del Senado.
Aunque dejó de pertenecer al grupo parlamentario de Morena, su propia declaración anticipa que continuará acompañando las decisiones legislativas impulsadas por el oficialismo.
En otras palabras, deja la bancada, pero no el respaldo político al proyecto.
Será en las próximas votaciones cuando pueda observarse con mayor claridad hasta dónde llegará esa postura y qué papel tendrá Inzunza como senador independiente frente a las reformas promovidas por el gobierno federal.
Por ahora, el mensaje del legislador es directo: su salida de la bancada no representa un cambio en sus principios ni en su intención de respaldar a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Las acusaciones provenientes de Estados Unidos, por su parte, continúan siendo un asunto distinto y deberán resolverse en las instancias correspondientes; las afirmaciones de Inzunza sobre su inocencia son su postura de defensa y no constituyen por sí mismas una resolución judicial.







