Guaymas, Sonora.— Un proyecto para convertir al puerto de Guaymas en punto de salida de gas natural estadounidense hacia Asia vuelve a generar atención por la dimensión de la infraestructura prevista y por el conflicto judicial que mantiene detenidas sus obras.
El Gobierno de México cedió 36 hectáreas de zona marítima federal en Bahía Catalina, al sur de Guaymas, a Amigo LNG para desarrollar una terminal privada de gas natural licuado.
La operación quedó establecida mediante un contrato firmado en abril de 2025 por la Administración del Sistema Portuario Nacional Guaymas y la empresa, con una vigencia de 18 años y posibilidad de una prórroga por un periodo similar.
El proyecto contempla recibir gas natural procedente de Estados Unidos, transformarlo a estado líquido y posteriormente transportarlo en buques metaneros hacia mercados asiáticos.
Pero mientras la infraestructura se presenta como parte de una estrategia para convertir al Golfo de California en una ruta de exportación energética, el proyecto enfrenta un proceso judicial relacionado con su autorización ambiental.
¿Qué se construirá en Guaymas?
Amigo LNG plantea desarrollar una planta de licuefacción capaz de procesar gas natural para convertirlo en gas natural licuado, lo que facilita su transporte marítimo a grandes distancias.
El proyecto contempla iniciar con un volumen mínimo de 250 mil toneladas de gas durante su primer año y aumentar gradualmente su capacidad hasta alcanzar alrededor de 3.7 millones de toneladas a partir del décimo año.
De acuerdo con la información publicada sobre el proyecto, esa operación podría implicar el movimiento de entre 50 y 60 buques metaneros de gran tamaño.
El gas tendría como origen la producción de Estados Unidos, particularmente de la región de la cuenca Pérmica, y llegaría a México mediante infraestructura de transporte para después ser procesado y enviado por vía marítima hacia Asia.
El contrato fue otorgado mediante adjudicación directa
Uno de los puntos que ha generado cuestionamientos es la forma en que se realizó la cesión de la superficie.
El contrato entre la Administración del Sistema Portuario Nacional Guaymas y Amigo LNG se realizó mediante adjudicación directa, de acuerdo con la documentación revisada por El País.
El convenio establece pagos anuales equivalentes al 12 por ciento del valor del área cedida, además de una cuota de 10 pesos por cada tonelada de gas licuado procesada o movilizada.
El propio contrato establece que las obras no podrán comenzar sin las autorizaciones ambientales correspondientes.
La organización Defensa Ambiental del Noroeste obtuvo el documento mediante mecanismos de transparencia y cuestionó las condiciones bajo las cuales se realizó la cesión.
Entre los puntos señalados por la agrupación se encuentra la documentación relacionada con la autorización ambiental necesaria para el desarrollo del proyecto.
Una autorización ambiental que terminó en los tribunales
El proyecto presentó su Manifestación de Impacto Ambiental ante la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) en noviembre de 2025.
La autorización ambiental fue emitida el 13 de abril de 2026.
Sin embargo, el proceso terminó en tribunales después de que la organización Nuestro Futuro promoviera un juicio de amparo relacionado con la evaluación ambiental y la información disponible sobre los posibles efectos del proyecto.
En septiembre, un juez federal en Sonora concedió una nueva suspensión definitiva que impide temporalmente la ejecución de obras y actividades relacionadas con el proyecto mientras continúa el juicio.
Esto significa que, aunque existe una autorización ambiental emitida por ASEA, ésta permanece temporalmente sin efectos habilitantes para las obras que puedan generar transformaciones materiales de difícil o imposible reparación.
El alcance de la suspensión es uno de los puntos que mantiene detenido el avance físico del proyecto.
ASEA y los cuestionamientos sobre el proceso
La controversia también alcanzó la información presentada durante el procedimiento judicial.
Documentos revisados por El País muestran que, en mayo, ASEA señaló ante el juzgado que no se sabía si el proyecto sería resuelto de manera procedente o improcedente, pese a que posteriormente se conoció que la autorización ambiental había sido emitida en abril.
La agencia sostuvo que sus declaraciones respondieron al contexto procesal específico y negó que hubiera existido intención de ocultar la existencia de una resolución administrativa.
ASEA argumentó que sus manifestaciones dentro del juicio no eran contradictorias con la autorización ambiental emitida para el proyecto.
¿Cuánto costará el proyecto?
El Gobierno federal y autoridades de Sonora han respaldado el desarrollo de Amigo LNG.
Durante una gira de trabajo por Sonora en febrero de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Alfonso Durazo participaron en actividades relacionadas con la inversión.
En aquella ocasión se informó que la terminal representaría una inversión estimada de 6 mil 800 millones de dólares, monto que entonces equivalía a alrededor de 130 mil millones de pesos.
Durante esa gira también se habló de agilizar los permisos y de la infraestructura necesaria para llevar el gas natural hasta Guaymas.
En julio, Durazo declaró que el proyecto contaba con los permisos necesarios, aunque posteriormente la situación judicial volvió a frenar su avance.
El Mar de Cortés, en el centro de la discusión ambiental
El proyecto se ubica en una región con una importancia ambiental reconocida internacionalmente.
El sitio denominado Islas y Áreas Protegidas del Golfo de California forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO. El organismo describe al Golfo como una zona de extraordinaria importancia para la biodiversidad marina y señala la presencia de cientos de especies de peces, mamíferos marinos y especies endémicas.
La zona también está relacionada con el hábitat de la vaquita marina, una especie endémica del Alto Golfo de California que se encuentra en grave riesgo de desaparición.
La UNESCO mantiene actualmente el sitio en la Lista de Patrimonio Mundial en Peligro y ha solicitado a México información sobre proyectos de desarrollo de gas y evaluaciones de sus posibles impactos sobre la biodiversidad marina y los ecosistemas.
Universidades cuestionaron información del proyecto
Durante el proceso de evaluación ambiental se solicitaron opiniones técnicas a instituciones académicas.
De acuerdo con la documentación citada por El País, una opinión elaborada por la Universidad de Colima consideró insuficiente parte de la información disponible y señaló la necesidad de contar con estudios técnico-científicos y referencias bibliográficas adicionales para respaldar diversos planteamientos.
El Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada también expresó cuestionamientos desde las perspectivas de transición energética y cambio climático.
Parte de la información contenida en la Manifestación de Impacto Ambiental y en las opiniones técnicas fue reservada durante cinco años por las autoridades bajo argumentos relacionados con seguridad nacional y energética.
Guaymas forma parte de una estrategia energética más amplia
Amigo LNG no es el único proyecto de infraestructura destinado a utilizar la costa del noroeste mexicano como vía para exportar gas estadounidense hacia Asia.
En Sonora también se encuentra Saguaro Energía, proyectado en Puerto Libertad, mientras que en Sinaloa se encuentra Cosalá LNG.
Otra terminal que había sido planteada en Topolobampo, Vista Pacífico LNG, fue cancelada a principios de 2026.
El modelo contempla transportar gas natural producido en Estados Unidos mediante gasoductos hasta instalaciones ubicadas en México, donde sería convertido en gas natural licuado para posteriormente enviarlo en barcos hacia otros mercados.
En Ensenada, Baja California, ya opera una instalación de este tipo: Energía Costa Azul.
El proyecto de Guaymas sigue detenido
Así, la cesión de las 36 hectáreas no significa que las obras puedan comenzar de inmediato.
El proyecto continúa condicionado por el proceso judicial derivado del amparo promovido por organizaciones que cuestionan la evaluación ambiental y los posibles efectos de la terminal.
Mientras el Gobierno federal y autoridades de Sonora han respaldado la inversión y sus posibles beneficios económicos, organizaciones ambientalistas han solicitado una revisión más amplia de sus posibles impactos en el Golfo de California.
Por ahora, Amigo LNG permanece sujeto a la resolución del juicio de amparo, mientras la suspensión judicial mantiene frenado el inicio de las obras.
El proyecto busca convertir a Guaymas en un punto de salida para gas natural estadounidense con destino a Asia, pero su desarrollo todavía enfrenta un proceso legal y una discusión ambiental que involucra a autoridades, organizaciones civiles, especialistas y organismos internacionales.







