El futuro del comercio en Norteamérica entró en una nueva etapa. El gobierno de Donald Trump confirmó que Estados Unidos no renovará el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por un nuevo periodo de 16 años y, en su lugar, impulsará revisiones anuales del acuerdo comercial.
El anuncio fue realizado por el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, quien explicó que la administración considera que el tratado necesita modificaciones importantes antes de pensar en una renovación de largo plazo.
La decisión no implica la cancelación inmediata del T-MEC. El acuerdo continuará vigente mientras ninguno de los tres países decida abandonarlo formalmente. Sin embargo, las revisiones anuales anticipan un escenario de negociaciones constantes que podría generar incertidumbre para empresas, inversionistas y sectores productivos de Norteamérica.
Greer aseguró que la administración estadounidense no está dispuesta a mantener el tratado sin realizar cambios.
“Creemos que existen problemas importantes”, declaró el funcionario al señalar que el objetivo es corregir desequilibrios comerciales que, a juicio del gobierno estadounidense, siguen afectando a su economía.
¿Qué cambia para México y Canadá?
El principal cambio es que el acuerdo dejará de tener la expectativa de una renovación de largo plazo y pasará a ser evaluado año con año.
Esto significa que temas relacionados con reglas de origen, cadenas de suministro, industria automotriz, energía, agricultura y comercio regional podrían volver a la mesa de negociación de forma frecuente.
Especialistas consideran que este escenario podría traducirse en mayor cautela para las empresas que planean inversiones en la región, ya que la estabilidad regulatoria será revisada con mayor frecuencia.
Un giro en la postura de Trump
La decisión también representa un cambio respecto al discurso que Donald Trump sostuvo durante su primer mandato, cuando promovió el nacimiento del T-MEC en sustitución del TLCAN y lo describió como uno de los acuerdos comerciales más importantes para Estados Unidos.
Durante su segundo mandato, el presidente estadounidense endureció su postura al considerar que el tratado limita la aplicación de algunos aranceles y no ha logrado reducir el déficit comercial con México y Canadá.
En los últimos meses incluso había advertido que Estados Unidos podría estar mejor sin el acuerdo si no se realizaban cambios sustanciales.
Un tratado que mueve la economía regional
Desde su entrada en vigor en 2020, el T-MEC ha fortalecido el intercambio comercial entre los tres países.
Durante 2024, el comercio entre México, Estados Unidos y Canadá superó los 1.6 billones de dólares, un crecimiento considerable respecto al billón de dólares registrado cuando comenzó a operar el acuerdo.
Las exenciones arancelarias contempladas por el tratado también ayudaron a reducir el impacto de diversas medidas comerciales impulsadas por Estados Unidos durante los últimos años.
Ahora, con la decisión de realizar revisiones anuales, comienza una nueva etapa para el principal acuerdo comercial de Norteamérica, cuyos resultados serán observados de cerca por gobiernos, inversionistas y millones de trabajadores que dependen de la integración económica entre los tres países.







