CIUDAD DE MÉXICO.— El Partido Acción Nacional no cerró la puerta a futuras alianzas electorales y dejó en manos de sus dirigencias estatales parte de la definición sobre posibles acuerdos con otras fuerzas políticas, aunque su presidente nacional, Jorge Romero Herrera, advirtió que las decisiones locales no podrán imponerse sobre la estrategia nacional.
El dirigente panista sostuvo que el partido deberá mantener una misma línea en sus distintos niveles y rechazó que una situación particular en algún estado pueda determinar por sí sola la postura nacional del PAN.
“Ni una realidad local va a imponer la determinación que sea nacional”, afirmó Romero.
La declaración abre nuevamente la discusión sobre las posibles alianzas que Acción Nacional podría construir de cara a los próximos procesos electorales.
PAN deja abierta la posibilidad de alianzas
Romero explicó que las dirigencias estatales tendrán margen para participar en la definición de acuerdos políticos, dependiendo de las condiciones que existan en cada entidad.
Sin embargo, dejó claro que esas decisiones tendrán que considerar la estrategia general del partido.
El planteamiento cobra relevancia debido a que el PAN enfrenta un escenario electoral en el que deberá decidir si compite de manera individual o busca acuerdos con otras fuerzas políticas para intentar frenar el avance de Morena.
La postura de Romero evita cerrar anticipadamente cualquier posibilidad de coalición.
Pero también establece un límite: las condiciones particulares de un estado no necesariamente determinarán lo que Acción Nacional decida a nivel nacional.
“Salvar a México del tumor guinda”
Durante su posicionamiento, el presidente nacional del PAN utilizó una expresión particularmente dura para referirse a Morena.
Romero afirmó que el propósito de Acción Nacional debe ser, según sus palabras, “salvar a México del tumor guinda”.
La frase representa una nueva muestra del tono que la dirigencia panista busca utilizar frente al partido gobernante.
El dirigente blanquiazul también aseguró que el objetivo no debe reducirse a conseguir victorias electorales que únicamente puedan presumirse en cifras.
“No triunfos electorales en un Excel”, sostuvo.
Con ello, Romero planteó que las decisiones electorales del PAN deberán responder a una estrategia política más amplia y no solamente a la posibilidad de obtener determinado número de cargos.
¿Qué significa para las alianzas?
La postura del dirigente nacional mantiene abiertas varias posibilidades.
En entidades donde el PAN tenga condiciones para competir por su cuenta, podría mantener candidaturas propias. En otros estados, la dirigencia podría valorar acuerdos con otros partidos si considera que una alianza aumenta sus posibilidades electorales.
La decisión, sin embargo, tendrá que pasar por los órganos y dirigencias correspondientes.
Romero dejó claro que no habrá una “realidad local” que por sí sola obligue al partido a modificar su estrategia nacional.
Esto podría generar discusiones internas en aquellos estados donde las dirigencias locales tengan intereses distintos a los planteados por la dirigencia nacional.
El mensaje también apunta a Morena
Más allá del tema de las alianzas, las declaraciones de Romero muestran que el PAN busca colocar a Morena como su principal adversario político.
La expresión utilizada por el dirigente nacional marca una postura de confrontación política que puede convertirse en uno de los ejes del discurso panista rumbo a las próximas elecciones.
El reto para Acción Nacional será traducir ese discurso en una estrategia electoral que le permita recuperar espacios y competir en estados donde Morena mantiene una posición dominante.
Por ahora, Romero no descartó acuerdos con otras fuerzas políticas.
La definición final dependerá de cada proceso electoral y de las condiciones de cada entidad, pero con una advertencia desde la dirigencia nacional: las decisiones locales no estarán por encima de la estrategia del PAN a nivel nacional.







