HERMOSILLO, Sonora.— Las inconformidades por las condiciones y deficiencias que enfrentan derechohabientes del Hospital Dr. Fernando Ocaranza, en Hermosillo, podrían llegar hasta la Ciudad de México.
Personas afectadas por la atención y los problemas que, aseguran, se presentan en el nosocomio preparan una denuncia contra el director general del ISSSTE, Martí Batres, y la directora del hospital, Priscila Saucedo.
La inconformidad también ha encontrado eco entre organizaciones de pensionados, quienes buscan que las autoridades federales conozcan directamente los problemas que enfrentan los derechohabientes.
“Queremos ser escuchadas”
María Eugenia Rodarte, líder de pensionados, hizo un llamado directo a Martí Batres para que reciba a las personas que buscan exponerle la situación que atraviesan.
“Le pido que nos reciba… queremos ser escuchadas por él”, expresó.
La representante de los pensionados señaló que está dispuesta a trasladarse hasta Ciudad de México para buscar personalmente un encuentro con el titular del ISSSTE.
La intención, explicó, es que las autoridades federales conozcan de primera mano las inconformidades y reclamos de quienes utilizan los servicios médicos del Hospital Fernando Ocaranza.
Reclamos llegan a la dirección del ISSSTE
Los afectados buscan que la situación que, según denuncian, se vive en el hospital sea atendida por las autoridades correspondientes y que se den respuestas a los usuarios del servicio.
La denuncia que preparan estaría dirigida tanto contra Martí Batres, en su calidad de director general del ISSSTE, como contra Priscila Saucedo, directora del Hospital Dr. Fernando Ocaranza.
El caso mantiene la atención sobre uno de los principales hospitales del ISSSTE en Sonora, particularmente por los señalamientos realizados por pacientes y pensionados.
Buscan ser escuchados en Ciudad de México
Ante la falta de respuestas que los inconformes consideran suficientes, María Eugenia Rodarte planteó la posibilidad de viajar a la capital del país para solicitar directamente una reunión con Batres.
El objetivo es llevar sus reclamos fuera de Sonora y buscar que la dirigencia nacional del ISSSTE intervenga en la situación.
Por ahora, los afectados preparan la denuncia y mantienen su exigencia de ser atendidos por las autoridades del instituto.
El mensaje de los pensionados es directo: quieren ser escuchados y buscan que sus denuncias sobre el Hospital Fernando Ocaranza lleguen hasta la dirección nacional del ISSSTE.







