No acostumbro hablar de economía si no tengo elementos sólidos para hacerlo. Sin embargo, después de consultar y revisar el análisis de voces internacionales especializadas —Bloomberg, The Economist y los principales bancos que cubren la deuda mexicana, como Banamex/Citi y BBVA— me permito compartir estas preocupantes conclusiones, que al parecer no solo incomodan, sino que son omitidas o minimizadas por quienes tienen la responsabilidad de conducir la economía desde el gobierno de la República.
📉 DÓNDE ESTAMOS PARADOS ??? VIENE OTRA CRISIS ECONÓMICA?? DEVALUACIÓN??? VEAMOS….
México conserva, por ahora, el grado de inversión con las tres grandes calificadoras: Moody’s lo tiene en Baa3 (el último escalón antes del “bono basura”, tras la rebaja de mayo de 2026), Fitch en BBB- (también el último escalón, ratificado en julio) y S&P en BBB con perspectiva negativa desde mayo. Basta que una agencia más lo baje un solo peldaño para que México pierda oficialmente el grado de inversión, algo que no ocurre desde hace aproximadamente 24 años.
⚠️ SEIS COSAS QUE PASARÍAN SI MÉXICO PIERDE EL GRADO DE INVERSIÓN
1️⃣ Venta forzada de bonos por miles de millones de dólares. Banamex estima que la pérdida del grado de inversión podría desatar ventas automáticas de deuda mexicana por alrededor de 28 mil millones de dólares, provenientes de fondos que por mandato solo pueden invertir en deuda “investment grade”.
2️⃣ Crédito más caro para el gobierno y las empresas. Un estudio del Banco Mundial calcula que, en promedio, el costo de endeudamiento de un país sube hasta 138 puntos base después de perder el grado de inversión. Eso se traduce en más intereses pagados con el presupuesto público, es decir, menos dinero para escuelas, hospitales o carreteras.
3️⃣ Pemex, CFE y las grandes empresas mexicanas, arrastradas hacia abajo. Por el mecanismo del “techo soberano”, ninguna empresa del país puede tener, en la práctica, una calificación mejor que la del gobierno. Si México cae, Pemex, CFE y decenas de emisores corporativos caerían con él, encareciendo su financiamiento.
4️⃣ Un peso más débil y más inflación. La salida de capital presiona el tipo de cambio; un peso más depreciado encarece las importaciones y los insumos, con efecto directo en los precios que paga la gente.
5️⃣ Créditos personales, hipotecas y tarjetas más caras. Especialistas del sector financiero ya han advertido que la pérdida del grado de inversión podría encarecer préstamos personales, autos y vivienda para las familias mexicanas, además de endurecer los requisitos para obtener crédito.
6️⃣ Menos inversión extranjera, justo cuando más se necesita. El discurso oficial de nearshoring depende de que el mundo perciba a México como un destino estable. Perder el grado de inversión manda la señal contraria justo cuando el país compite por captar esas inversiones frente a otros destinos emergentes.
📅 LAS FECHAS QUE DEBERÍAMOS TENER TODOS EN EL RADAR
El primer examen real llega con el Paquete Económico 2027, entregado al Congreso el 8 de septiembre y que deberá discutirse y aprobarse antes de que termine octubre. Las tres calificadoras han dicho, en distintas palabras, que vigilarán de cerca ese paquete para decidir su siguiente movimiento. S&P advirtió que podría bajar la nota “en los próximos 24 meses” si no ve una consolidación fiscal creíble, lo que técnicamente deja la puerta abierta hasta mayo de 2028, pero con capacidad de actuar antes si el escenario se deteriora. Moody’s, tras bajar a Baa3 en mayo con perspectiva “estable”, normalmente no movería la nota antes de su siguiente revisión formal, que rondaría la segunda mitad de 2027, salvo que ocurra un evento que la obligue a adelantarse. Fitch, que ratificó su nota en julio con perspectiva estable, tendría su próxima revisión ordinaria hacia principios de 2027. En otras palabras: aunque ningún banco especializado habla de un colapso inminente en los próximos meses —BBVA incluso calcula que el proceso completo podría tardar de tres a cuatro años si nada cambia—, la ventana crítica donde se decide si México se aleja del precipicio o se acerca más a él se abre entre octubre de este año y la primera mitad de 2027, con el Paquete Económico 2027 como el primer gran examen.
🎯 LA CONCLUSIÓN INCÓMODA
Ningún banquero central ni funcionario de Hacienda va a decirte que estamos “en riesgo inminente”, y probablemente no lo estemos, en el sentido estricto de la palabra, en los próximos meses. Pero decir que no hay riesgo alguno también sería faltar a la verdad. Lo que sí es un hecho, documentado por las propias calificadoras y por la banca privada, es que México tiene ya muy poco margen de error: dos de tres agencias lo tienen en el último escalón, y la tercera con perspectiva negativa. Ignorar esa realidad, o simplemente no explicársela con claridad a la ciudadanía, no hace que el riesgo desaparezca.
Luis Fernando Heras — SonoraStar
Ciudad de México 🇲🇽 — septiembre 2026







