Ciudad de México, 24 de septiembre de 2026.- Las llamadas “boletas planchadas” volvieron al centro de la discusión electoral luego de que el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, cuestionara ante el Instituto Nacional Electoral (INE) el procedimiento aprobado para las papeletas que sean encontradas sin marcas visibles de doblez durante los cómputos.
Durante una conferencia en Tabasco, Romero mostró una boleta sin doblar y sostuvo que, por sus dimensiones, una papeleta en esas condiciones no puede ser introducida en una urna mediante el procedimiento ordinario.
El dirigente panista también argumentó que el doblez de la boleta tiene relación con el secreto del voto, por lo que cuestionó que puedan aparecer dentro de las urnas papeletas sin señales de haber sido dobladas.
¿Qué dice el INE sobre las “boletas planchadas”?
La polémica surge a partir de los lineamientos aprobados por el Consejo General del INE para la preparación y desarrollo de los cómputos distritales y de circunscripción plurinominal del proceso electoral federal 2026-2027.
El organismo estableció un procedimiento específico para las boletas que, durante los recuentos, no presenten señales visibles de doblez.
De acuerdo con el INE, esas papeletas no serán clasificadas ni contabilizadas automáticamente. Cuando se detecte una boleta sin las marcas de doblez necesarias para su depósito en la urna, deberá reservarse para que posteriormente el Pleno del Consejo Distrital determine si procede o no su cómputo.
Además, el incidente deberá quedar registrado en un acta circunstanciada con información sobre la entidad, distrito, sección, tipo de casilla, número de boletas detectadas, hora y personas presentes.
El instituto sostiene que este procedimiento busca conservar la evidencia y permitir que cada caso sea analizado con los elementos disponibles antes de tomar una decisión.
Romero: “No hay manera de que quepa en una urna”
El presidente nacional del PAN utilizó una boleta sin doblar para ejemplificar su cuestionamiento.
Romero sostuvo que una papeleta en esas condiciones no puede ingresar a una urna y señaló que el procedimiento habitual implica doblarla antes de depositarla.
“Ni con ayuda del Espíritu Santo” podrían entrar las llamadas boletas lisas o “planchadas” en una urna, afirmó el dirigente panista durante su intervención.
Su argumento también se centró en el secreto del voto. Según Romero, el ciudadano sale de la mampara con la boleta doblada para evitar que otras personas puedan conocer la opción que marcó.
A partir de ese planteamiento, cuestionó qué ocurriría si durante un recuento aparecen varias papeletas sin dobleces y con una misma opción marcada.
La discusión ya llegó al propio INE
El tema no es nuevo dentro del órgano electoral.
Durante una sesión del Consejo General del INE, el consejero Uuc-kib Espadas Ancona expresó anteriormente su preocupación por las llamadas “boletas planchadas” y sostuvo que una papeleta sin marcas de doblez encontrada dentro de una urna puede representar un problema electoral.
Otros integrantes del instituto también han manifestado inquietudes sobre el tratamiento de estas papeletas.
Sin embargo, el criterio aprobado por el INE no establece que una boleta sin doblez deba contabilizarse automáticamente. El procedimiento contempla separarla, documentar el incidente y dejar la decisión en manos del Consejo Distrital correspondiente.
¿Qué está en disputa rumbo a 2027?
El debate se concentra en cómo deben actuar las autoridades electorales cuando, durante un recuento, encuentran una papeleta que aparentemente no presenta las marcas de doblez asociadas con su ingreso a la urna.
Para el PAN y Jorge Romero, permitir que una boleta de estas características pueda eventualmente ser contabilizada genera dudas sobre la integridad del proceso y sobre el secreto del sufragio.
Para el INE, en cambio, el procedimiento aprobado busca que ninguna de estas boletas sea validada o descartada automáticamente, sino que exista una revisión documentada y una resolución fundada en cada caso.
La discusión adquiere relevancia con el proceso electoral federal 2026-2027, en el que las autoridades electorales deberán aplicar estos lineamientos durante los cómputos.
Por ahora, la controversia permanece abierta: el PAN cuestiona el criterio y advierte riesgos para la integridad del voto, mientras el INE sostiene que el procedimiento permite preservar la evidencia y que las determinaciones pueden ser controvertidas ante las instancias jurisdiccionales.
Las “boletas planchadas” se convierten así en uno de los temas que ya generan discusión rumbo a las elecciones de 2027.







