Ciudad de México, 24 de septiembre de 2026.- Estados Unidos elevó a 21 el número de grupos criminales de América Latina y el Caribe que ha designado como “organizaciones terroristas extranjeras”, como parte de la estrategia de la administración de Donald Trump contra el narcotráfico y las estructuras que Washington vincula con actividades de narcoterrorismo.
La ampliación de la lista ocurrió durante la gira del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, por Colombia, Ecuador y Perú, luego de que Washington incorporara a una organización ecuatoriana a esta clasificación.
La denominación corresponde a una figura jurídica utilizada por el gobierno estadounidense. Entre sus efectos se encuentran restricciones financieras y migratorias, además de sanciones relacionadas con el apoyo material a las organizaciones incluidas en la lista.
México concentra ocho organizaciones en la lista
De acuerdo con información de Associated Press, México es el país con mayor número de grupos incluidos en la lista estadounidense, con ocho organizaciones. Entre ellas se encuentran el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, además de otros grupos criminales con presencia en distintas regiones del país.
La incorporación de estas organizaciones forma parte de una política que Washington comenzó a aplicar desde 2025 y que amplió el uso de la figura de organización terrorista extranjera para grupos criminales dedicados principalmente al narcotráfico y otras actividades ilícitas.
La medida representa un cambio respecto al uso tradicional de esta clasificación, que durante años estuvo asociada principalmente con organizaciones como Al Qaeda o el Estado Islámico, cuyos objetivos y métodos están vinculados directamente con violencia de carácter político.
Marco Rubio defiende la estrategia contra el narcotráfico
El secretario de Estado ha presentado esta política como parte de una estrategia para combatir a las organizaciones que, según el gobierno estadounidense, participan en el tráfico de drogas y otras actividades criminales que afectan la seguridad de Estados Unidos y de países de la región.
En un texto publicado durante su gira por Sudamérica, Rubio sostuvo que las organizaciones que Washington denomina narcoterroristas no solamente trafican drogas, sino que también están relacionadas, según su postura, con tráfico de personas, migración irregular, corrupción y otras actividades ilícitas.
La administración estadounidense ha señalado que pretende utilizar las herramientas disponibles para afectar las operaciones, recursos y redes de apoyo de estos grupos.
¿Qué implica la designación?
La clasificación como Organización Terrorista Extranjera (FTO, por sus siglas en inglés) tiene consecuencias dentro del marco legal estadounidense.
Entre ellas se encuentra la posibilidad de perseguir penalmente el apoyo material a las organizaciones designadas, además de restricciones financieras y migratorias. En algunos casos, Washington también ha aplicado de manera paralela la clasificación de Terrorista Global Especialmente Designado (SDGT), que permite imponer sanciones económicas adicionales.
Un ejemplo reciente ocurrió con Los Tiguerones, grupo ecuatoriano incorporado a la lista en septiembre, al que el Departamento de Estado señaló por narcotráfico y otras actividades ilícitas.
Una medida que impacta directamente la relación con México
La inclusión de ocho organizaciones relacionadas con México coloca al país en el centro de esta política estadounidense.
La designación del Cártel de Sinaloa y el CJNG ya ha tenido consecuencias en procesos judiciales en Estados Unidos. En agosto de 2026, el Departamento de Justicia informó que dos ciudadanos mexicanos se declararon culpables de delitos relacionados con tráfico de personas y de brindar apoyo material a una organización terrorista extranjera, en referencia al CJNG.
La clasificación estadounidense, sin embargo, corresponde al marco jurídico de Washington y no significa que esos grupos tengan automáticamente la misma denominación jurídica dentro del sistema mexicano.
Con la lista ampliada a 21 organizaciones, Estados Unidos mantiene una política de mayor presión contra los grupos criminales que identifica como amenazas para su seguridad y que vincula con el tráfico de drogas y otras actividades ilícitas en el continente.
La cifra que coloca a México en el centro de la estrategia
El dato que más atención genera es que ocho de los 21 grupos incluidos por Estados Unidos están relacionados con México, convirtiendo al país en el territorio con mayor número de organizaciones dentro de esta clasificación.
La estrategia de Washington continuará siendo un punto relevante para la relación bilateral, particularmente por sus posibles efectos en materia de seguridad, cooperación judicial, finanzas y combate al narcotráfico.
Por ahora, la lista estadounidense alcanza 21 organizaciones criminales de América Latina y el Caribe, con México concentrando ocho de ellas.







