La preocupación crece entre padres de familia y especialistas en seguridad digital luego de que se reportara la presunta filtración de 19 mil 896 certificados de primaria pertenecientes a estudiantes de Sonora, información que habría sido extraída de la plataforma educativa Yoremia.
De acuerdo con los primeros reportes, la filtración supera los 10 gigabytes de información y los archivos ya circulan de manera gratuita en foros especializados en ciberdelincuencia, además de grupos de Telegram y WhatsApp.
El caso ha encendido alertas debido a que gran parte de los documentos corresponderían a menores de edad, lo que incrementa los riesgos asociados al uso indebido de datos personales.
El especialista en ciberseguridad Ignacio Gómez Villaseñor advirtió que los delincuentes pueden combinar esta información con otras bases de datos filtradas anteriormente para construir perfiles detallados de estudiantes y sus familias.
Según explicó, al cruzar datos como nombres, escuelas, promedios académicos, tipos de sangre, domicilios o información de contacto, los criminales podrían ejecutar esquemas de fraude cada vez más sofisticados.
“Le dicen al padre: ‘Sé que tu hijo está en tal escuela, su promedio y su tipo de sangre’. Al dar tanta información, el padre cae en el engaño”, alertó el experto.
La situación revive preocupaciones que ya habían surgido en julio de 2025, cuando se denunció la exposición de información relacionada con una escuela primaria de Nogales. En aquella ocasión, la Secretaría de Educación y Cultura de Sonora sostuvo que se trató de un robo de credenciales y no de un hackeo directo a los sistemas.
Sin embargo, especialistas consideran que este nuevo incidente debe ser investigado a profundidad debido al volumen de información presuntamente comprometida y al potencial impacto para miles de familias sonorenses.
Hasta el momento de esta publicación, la Secretaría de Educación y Cultura no ha emitido un posicionamiento oficial respecto a la presunta filtración.
Expertos en seguridad digital han solicitado que las autoridades informen oportunamente a los posibles afectados, expliquen el alcance real del incidente y establezcan medidas de protección para evitar que la información sea utilizada con fines delictivos.
Mientras tanto, recomiendan a padres y tutores mantenerse atentos ante llamadas sospechosas, mensajes de extorsión o cualquier intento de obtener información adicional relacionada con sus hijos.







