CIUDAD DE MÉXICO.— El 74% de la población adulta en México consideró inseguro vivir en su entidad, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2026, presentada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
La encuesta mide, entre otros aspectos, la percepción que tiene la población sobre la seguridad pública, la victimización, las características de los delitos y la respuesta institucional.
La ENVIPE es un ejercicio estadístico con representatividad nacional y estatal que permite conocer tanto la experiencia de las víctimas como la percepción que tiene la población sobre la seguridad.
El resultado nacional significa que la percepción de inseguridad alcanza aproximadamente a tres de cada cuatro personas adultas cuando se les pregunta por las condiciones de seguridad de la entidad donde viven.
Estado de México encabeza la percepción de inseguridad
El Estado de México registró el porcentaje más elevado, con 90% de la población adulta que consideró inseguro vivir en la entidad.
Le siguieron:
- Morelos: 88.7%
- Tabasco: 87.6%
Los porcentajes muestran diferencias importantes entre las entidades, pero también reflejan que la sensación de inseguridad permanece extendida en buena parte del país.
La medición no significa que 74% de los mexicanos haya sido víctima directa de un delito. Se trata de un indicador de percepción de seguridad, mientras que la ENVIPE también genera estimaciones específicas sobre victimización e incidencia delictiva.
Más de 23 mil víctimas por cada 100 mil habitantes
El problema no se limita a la percepción.
La ENVIPE 2026 estimó que durante 2025 hubo 23 mil 473 víctimas de delito por cada 100 mil habitantes.
Esta tasa permite dimensionar la cantidad de personas afectadas por algún delito y facilita la comparación entre entidades y a lo largo del tiempo.
La encuesta distingue entre la percepción que tiene la población sobre la seguridad y la experiencia efectiva de haber sido víctima de un delito, dos dimensiones que pueden estar relacionadas, pero que no significan lo mismo.
El dato que preocupa: 93.4% de los delitos no llegó a una carpeta
Uno de los resultados que más llama la atención es el nivel de la llamada cifra oculta.
Según los resultados de la ENVIPE 2026, 93.4% de los delitos no fue denunciado o, aun cuando se denunció, no derivó en una carpeta de investigación.
En otras palabras, la gran mayoría de los delitos estimados por la encuesta queda fuera del proceso formal de investigación.
La cifra oculta es uno de los indicadores más relevantes de la ENVIPE porque permite observar la distancia entre los delitos que ocurren y aquellos que llegan a las instituciones encargadas de investigar y procurar justicia.
El propio INEGI explica que este indicador considera los delitos no denunciados, aquellos denunciados que no derivaron en una carpeta de investigación y los casos en los que no fue posible determinar si se denunció o se inició una carpeta.
¿Por qué las personas no denuncian?
La ENVIPE también busca conocer las razones por las que las víctimas deciden no acudir ante las autoridades.
Entre los factores que históricamente aparecen en la encuesta se encuentran motivos relacionados con la percepción de que denunciar es una pérdida de tiempo, la desconfianza hacia las autoridades, trámites largos o complicados y el temor a consecuencias posteriores.
Este comportamiento tiene un efecto directo en las estadísticas oficiales: si un delito no se denuncia o no genera una carpeta de investigación, no necesariamente aparece en los registros administrativos de las fiscalías como un caso investigado.
Por eso la ENVIPE resulta relevante: permite estimar una parte del fenómeno delictivo que no puede observarse únicamente mediante las denuncias formales.
La inseguridad no se mide solamente con denuncias
Uno de los puntos importantes de la encuesta es precisamente la diferencia entre delitos registrados y delitos estimados a partir de las experiencias de la población.
El INEGI utiliza una metodología probabilística y una muestra nacional de viviendas para obtener estimaciones sobre victimización, percepción de seguridad y otros aspectos relacionados con el delito.
Esto permite conocer una dimensión que los registros de las fiscalías no muestran por sí solos.
Así, mientras las denuncias muestran los delitos que llegan a las autoridades, la ENVIPE permite aproximarse también a aquellos que permanecen fuera del sistema de procuración de justicia.
Un país donde el miedo y la cifra oculta avanzan juntos
Los resultados dejan dos números difíciles de ignorar:
74% de los adultos considera inseguro vivir en su entidad.
93.4% de los delitos no se denuncia o no deriva en una carpeta de investigación.
Entre ambos indicadores existe una diferencia importante: uno mide percepción y el otro refleja la falta de denuncia o de apertura de una investigación.
Pero juntos muestran uno de los principales retos de la seguridad pública en México: una parte importante de la población vive con temor al delito mientras una proporción todavía mayor de los hechos delictivos estimados no llega a una investigación formal.
Y ahí aparece la pregunta que los números dejan sobre la mesa:
¿Cómo recuperar la confianza de las víctimas para que denunciar vuelva a ser una opción?










