CIUDAD DE MÉXICO.— Lo que comenzó como una audiencia para revisar las medidas cautelares de un empresario acusado de extorsión terminó con una fuga.
Samuel Baldomero Martínez Carpio, quien enfrenta un proceso por su presunta participación en un delito de extorsión en agravio del exsecretario de Gobernación Alfonso Navarrete Prida, no ingresó al penal de Barrientos después de que una jueza ordenara prisión preventiva justificada en su contra.
Los hechos ocurrieron este viernes 2 de octubre en los juzgados de Barrientos, en Tlalnepantla, Estado de México.
De acuerdo con fuentes judiciales citadas en los reportes sobre el caso, Martínez Carpio habría abandonado las instalaciones después de la audiencia y su paradero se desconoce.
Jueza revoca las medidas cautelares
Durante la audiencia, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México solicitó que se impusiera prisión preventiva justificada.
La representación jurídica de Navarrete Prida también pidió modificar las medidas cautelares que se encontraban vigentes.
El punto central de la discusión fue el supuesto incumplimiento del monitoreo electrónico impuesto al empresario.
Según los informes oficiales presentados durante la audiencia, Martínez Carpio habría salido de las áreas que tenía autorizadas por el Centro Estatal de Medidas Cautelares del Estado de México.
La jueza de Control Diana Daydadubeth Albarrán Calixto determinó que la medida cautelar había sido incumplida y, con base en el artículo 174 del Código Nacional de Procedimientos Penales, ordenó revocar las condiciones anteriores.
La nueva medida fue prisión preventiva justificada.
Debía ingresar al penal de Barrientos
Después de la determinación judicial, la jueza ordenó que la policía procesal acompañara al acusado hasta la puerta del Centro Penitenciario Barrientos para que quedara a disposición de la autoridad penitenciaria.
Sin embargo, de acuerdo con los señalamientos de fuentes judiciales, el empresario no llegó a ingresar.
Los reportes indican que Martínez Carpio fue acompañado hasta la zona exterior de los juzgados y posteriormente abordó un vehículo Mercedes-Benz.
A partir de ese momento, habría abandonado el lugar sin quedar bajo custodia penitenciaria.
Las mismas fuentes señalaron que el empresario habría contado con la presencia de sus abogados particulares y que la salida ocurrió en el patio principal de los juzgados, ante la presencia de personas que se encontraban en el sitio.
Estos señalamientos deberán ser esclarecidos por las autoridades correspondientes.
¿Qué ocurrió con la policía procesal?
El episodio también abrió cuestionamientos sobre el cumplimiento de la orden judicial.
Las fuentes consultadas sostienen que la policía procesal únicamente acompañó al imputado hasta la puerta del tribunal y no concretó su ingreso al centro penitenciario.
También señalaron que durante esos momentos la Fiscalía estatal no habría realizado una acción para impedir la salida del acusado.
Hasta el cierre de esta información, no se había informado públicamente sobre la localización de Martínez Carpio.
El empresario ya tenía brazalete electrónico
El caso se remonta a noviembre de 2025.
El 27 de noviembre de ese año, dentro de la causa penal 2878/2025 del Juzgado de Control del Distrito Judicial de Tlalnepantla, se realizó la audiencia inicial contra Martínez Carpio por su probable participación en un delito de extorsión en agravio de Alfonso Navarrete Prida.
En aquella audiencia se establecieron diversas medidas para garantizar su comparecencia durante el proceso.
Entre ellas se encontraban la presentación periódica ante el Centro Estatal de Medidas Cautelares durante los primeros cinco días de cada mes, una garantía económica de 100 mil pesos, la colocación de un brazalete electrónico y la prohibición de acercarse a la víctima, familiares y testigos.
También se le prohibió salir del país y se ordenó la entrega de su pasaporte.
El 1 de diciembre de 2025 fue vinculado a proceso.
La condición que habría incumplido
Como parte de las medidas impuestas, se establecieron áreas dentro del Estado de México en las que el monitoreo electrónico podía realizarse sin interrupciones.
El objetivo era garantizar que el imputado permaneciera localizable y cumpliera con las condiciones establecidas por la autoridad judicial.
Sin embargo, durante la revisión de las medidas cautelares se presentaron informes que señalaban que el empresario habría salido de las áreas autorizadas.
Ese incumplimiento fue determinante para que la jueza modificara las condiciones que tenía vigentes y ordenara su prisión preventiva justificada.
Ahora su paradero es desconocido
El proceso judicial contra Martínez Carpio continúa y la acusación por extorsión no equivale a una sentencia condenatoria.
Lo que cambió este viernes fue su situación cautelar: pasó de permanecer sujeto a medidas como el monitoreo electrónico a tener una orden de prisión preventiva justificada.
Pero antes de que pudiera ser ingresado al penal, abandonó las instalaciones judiciales.
Ahora, las autoridades deberán determinar cómo ocurrió la salida del acusado, establecer las responsabilidades que correspondan y localizar a Martínez Carpio para hacer efectiva la medida cautelar ordenada por la jueza.
El caso también deja bajo revisión la actuación de quienes participaron en el traslado y custodia del empresario después de que el tribunal ordenó su ingreso al Centro Penitenciario Barrientos.
Hasta esta noche, Samuel Baldomero Martínez Carpio permanece sin ser localizado, de acuerdo con la información disponible sobre el caso.







