La Comisión Nacional de los Derechos Humanos exhortó a la Secretaría de Educación Pública y al Consejo Nacional de Autoridades Educativas a reconsiderar el calendario escolar 2025-2026, luego de que se planteara concluir el ciclo el próximo 5 de junio, casi tres meses antes del regreso a clases previsto para el 31 de agosto de 2026.
El organismo advirtió que esta medida podría traer consecuencias para millones de niñas, niños y adolescentes, principalmente porque muchas familias continuarían con sus actividades laborales normales mientras los menores permanecerían fuera de las aulas durante un periodo prolongado.
De acuerdo con la CNDH, adelantar el fin de clases no modifica las obligaciones laborales de madres, padres y cuidadores, lo que podría provocar que muchos menores permanezcan solos en casa o bajo supervisión insuficiente.
La Comisión señaló que este escenario incrementa riesgos relacionados con accidentes, violencia y afectaciones en el desarrollo emocional, físico y social de niñas y niños.
El organismo recordó que las modificaciones al calendario escolar fueron planteadas en el contexto del 2026 FIFA World Cup y otros factores logísticos y climáticos.
Sin embargo, consideró que se trata de una medida temporal que termina trasladando la responsabilidad a las familias, sin resolver de fondo las necesidades de cuidado y protección de la infancia en México.
La CNDH insistió en que cualquier decisión relacionada con el sistema educativo debe tomar como prioridad el interés superior de la niñez, establecido tanto en la Constitución como en la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
Ante el debate generado por el calendario escolar, el organismo pidió a las autoridades educativas evaluar el impacto real de la medida y tomar en cuenta las condiciones sociales y laborales de las familias mexicanas antes de aplicar cualquier ajuste definitivo.







