Lorenia Valles ya fue designada coordinadora de la Defensa de la Transformación en Sonora y ahora viene lo verdaderamente complicado: mantener unido a Morena. Célida López reclamó transparencia en el proceso, Javier Lamarque aparecía como una de las cartas fuertes y seguramente quedaron algunos heridos en el camino. Lorenia tendrá que demostrar que puede sumar a todos, porque una cosa es ganar una definición interna y otra llegar al 2027 con todos jalando para el mismo lado. En Morena deberían tenerlo claro: su principal riesgo no necesariamente está enfrente, puede estar adentro.
Al que le llegó recadito fue a Ali Camacho, del Partido Sonorense. Dicen que Manuel Ignacio “Maloro” Acosta no quedó nada contento con algunos de sus movimientos y hasta habría lanzado una amenaza en su contra. Si Ali está preocupado, ahora tiene quién le ayude: que le pida a Natalia Rivera que interceda por él. Después de todo, Natalia acaba de llegar al Partido Sonorense y conoce muy bien al Maloro; fueron bastante cercanos políticamente. Así que quizá la nueva integrante del partido pueda servir de mediadora. Nomás que Ali se cuide, no le vaya a salir más caro el favorcito.
La diputada del PES, Amayrani Peña Escalante, tiene un problema que difícilmente podrá ignorar. Hace algunas semanas fue detenido en San Carlos su hermano, Dilan Peña Escalante, alias “El London”, señalado por su presunta relación con un grupo delictivo. Por supuesto, los pecados del hermano no son los de la diputada y nadie puede responsabilizarla por lo que él presuntamente haya hecho. Pero tratándose de una legisladora del bloque aliado de Morena, el asunto merece una explicación. Amayrani tendrá que decidir si habla sobre el tema o espera que simplemente desaparezca. Y esas cosas, casi nunca desaparecen.
Vaya coincidencias. Justo cuando The New York Times publica que agencias de Estados Unidos revisan acusaciones contra Andy López Beltrán —sin que exista todavía una investigación formal—, AMLO se deja ver nuevamente en Palenque. Y al mismo tiempo, Amílcar Olán, empresario cercano a sus hijos, habría dejado el departamento que ocupaba en Suiza. ¿Será que por eso reapareció el expresidente? Porque si Olán realmente anda buscando nuevo domicilio, quizá no deba preocuparse solamente por las autoridades, sino también por algunos de sus antiguos socios que seguramente tendrán muchas ganas de encontrarlo. En Morena dicen que no pasa nada, pero tanto movimiento comienza a ponerlos nerviosos.







