Culiacán, Sinaloa.— Con playeras blancas, pancartas y un reclamo que se repitió entre los asistentes, ciudadanos salieron este domingo a las calles de Culiacán para exigir paz, seguridad y recuperar la tranquilidad que, aseguran, se ha perdido durante los últimos dos años.
Bajo el llamado “Sinaloa, ponte de pie, no más de lo mismo”, la movilización reunió a ciudadanos, empresarios, organizaciones civiles, colectivos y representantes de distintos sectores, quienes recorrieron las calles de la capital sinaloense para hacer visible su inconformidad ante la situación de violencia que enfrenta el estado.
La marcha partió desde la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, conocida como La Lomita, y avanzó rumbo a la Catedral de Culiacán.
La convocatoria fue respaldada por más de 60 organizaciones, de acuerdo con los organizadores, quienes llamaron a la población a participar como una expresión ciudadana y no como un acto partidista.
Una ciudad que salió a pedir paz
El mensaje de los participantes fue directo: quieren volver a caminar por sus calles, recuperar los espacios públicos y vivir sin miedo.
La movilización ocurre cuando se cumplen aproximadamente dos años del inicio de la crisis de violencia que ha golpeado a Sinaloa y que, de acuerdo con empresarios y organizaciones civiles, también ha afectado la actividad económica, las familias y la vida cotidiana.
Martha Reyes Zazueta, presidenta de Coparmex Sinaloa, había llamado a los ciudadanos a asumir un papel activo y salir a las calles para exigir condiciones de paz, libertad y prosperidad.
“Ya basta”, fue uno de los reclamos planteados por los organizadores durante la convocatoria.
La intención, explicaron, es que la exigencia no quede limitada a quienes han sido víctimas directas de la violencia, sino que sea asumida como una preocupación de toda la sociedad.
El blanco como símbolo de la movilización
Desde la convocatoria se pidió a quienes acudieran vestir de blanco como símbolo de paz.
La imagen de familias, ciudadanos y representantes de diferentes sectores reunidos en las calles de Culiacán buscó enviar un mensaje: la sociedad quiere recuperar los espacios que dejó de utilizar con normalidad debido a la inseguridad.
Los organizadores también invitaron a llevar pancartas con mensajes relacionados con la paz y la seguridad.
La movilización fue convocada por organizaciones civiles y empresariales, entre ellas Coparmex Sinaloa, además de contar con el respaldo de otros grupos y ciudadanos.
“No más de lo mismo”
Uno de los mensajes que acompañó la convocatoria fue precisamente “no más de lo mismo”, una frase con la que los participantes expresaron su inconformidad ante lo que consideran resultados insuficientes frente a la violencia.
Empresarios y ciudadanos han señalado que la situación no solamente ha afectado la seguridad de las familias, sino también los negocios, los horarios de trabajo, la movilidad y la actividad económica.
Durante los días previos a la marcha, representantes de diferentes sectores insistieron en que la movilización debía ser una expresión ciudadana abierta a todas las personas, independientemente de sus preferencias políticas.
Más de 60 organizaciones se sumaron
Los organizadores reportaron la participación de más de 60 organizaciones en la movilización.
La convocatoria incluyó a empresarios, organizaciones civiles, colegios de profesionistas, padres de familia, maestros y ciudadanos que decidieron sumarse al reclamo por mejores condiciones de seguridad.
La marcha también recibió una postura favorable de la gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, quien señaló que existe coincidencia en la necesidad de recuperar los espacios públicos, construir paz y garantizar tranquilidad en el estado.
La mandataria aseguró además que habría condiciones de seguridad para que los ciudadanos pudieran ejercer libremente su derecho a manifestarse.
El recorrido por Culiacán
La movilización comenzó en La Lomita y tuvo como destino la Catedral de Culiacán, recorriendo una de las principales zonas de la capital sinaloense.
Antes de la marcha estaba programada una misa a las 7:00 de la mañana en La Lomita, mientras que el inicio del recorrido ciudadano fue anunciado para las 8:00 horas.
El recorrido convirtió las calles de Culiacán en el escenario de una exigencia colectiva que, para los participantes, va más allá de una sola jornada.
El mensaje que queda después de la marcha
Más allá del número de personas que acudieron, la movilización dejó una petición que los organizadores han repetido durante las últimas semanas: que las autoridades escuchen el reclamo ciudadano y presenten resultados frente a la violencia.
La sociedad sinaloense enfrenta el reto de recuperar la confianza, la tranquilidad y la posibilidad de utilizar nuevamente sus calles y espacios públicos sin temor.
Con “Sinaloa, ponte de pie”, los ciudadanos llevaron ese reclamo al corazón de Culiacán.
Ahora, la exigencia está sobre la mesa: paz, seguridad, libertad y condiciones para que las familias puedan volver a vivir con tranquilidad.










