Decenas de coordinadores locales de Socorros de la Cruz Roja en Sonora hicieron llegar un llamado directo al gobernador Alfonso Durazo Montaño ante una preocupación que podría tener consecuencias en la atención de emergencias.
La advertencia es seria.
De acuerdo con un oficio entregado a la Oficina del Ejecutivo del Estado y recibido el pasado 28 de agosto de 2026, personal operativo y responsables de las Coordinaciones de Socorros alertaron sobre conflictos institucionales y administrativos, así como sobre presuntos problemas relacionados con recursos que, según exponen, podrían poner en riesgo la continuidad de los servicios prehospitalarios.
La preocupación principal es evitar que cualquier disputa administrativa termine llegando hasta donde no debería.
A una ambulancia.
Al combustible.
A los insumos.
Al mantenimiento.
Y, finalmente, a una persona que necesita atención durante una emergencia.
El documento cuenta con el respaldo y las firmas de coordinadores locales de Socorros de delegaciones ubicadas en distintos puntos de Sonora, entre ellas Hermosillo, Cajeme, Nogales, San Luis Río Colorado, Guaymas, Navojoa, Agua Prieta y Caborca.
En la misiva, los socorristas exponen una situación de incertidumbre derivada de conflictos que, aseguran, han trascendido al ámbito público y podrían afectar la primera línea de respuesta médica.
Respaldo al delegado estatal
Los firmantes aclaran en el documento que su intención no es emitir juicios ni intervenir en los órganos de gobierno de la institución.
Sin embargo, señalan que sienten la responsabilidad de alzar la voz frente a la población sonorense a la que atienden diariamente.
Dentro del oficio también expresan su respaldo institucional a David Andrés Camou León, designado como Delegado estatal el 26 de marzo de 2026 por la Junta del Consejo Nacional de Directores.
El personal operativo destaca la trayectoria de Camou León dentro de la institución y menciona proyectos desarrollados anteriormente en la Delegación Nogales, así como trabajos relacionados con la atención a población migrante mediante clínicas móviles.
También hacen referencia a la apertura de una base en Bavispe, con el objetivo de mejorar los tiempos de respuesta de los servicios de emergencia en la Sierra Alta de Sonora.
Los coordinadores consideran que cualquier inconformidad relacionada con el nombramiento debe atenderse a través de los mecanismos internos de la Cruz Roja Mexicana y advierten sobre la importancia de evitar situaciones externas que puedan generar inestabilidad en la operación de los servicios.
La preocupación: combustible, mantenimiento e insumos
El punto que genera mayor preocupación dentro de la misiva está relacionado con los señalamientos públicos sobre presuntos recursos pendientes o sujetos a procesos administrativos.
Los coordinadores advierten que cualquier retraso o dificultad que limite recursos indispensables podría tener consecuencias directas en la operación diaria.
Combustible.
Mantenimiento de ambulancias.
Equipamiento.
Insumos.
Comunicaciones.
Capacitación.
Son algunos de los rubros que, de acuerdo con el documento, podrían verse afectados si los recursos necesarios para la operación enfrentan retrasos o dificultades.
Los socorristas advierten que las consecuencias de un problema financiero no se quedan en un escritorio.
Una ambulancia necesita combustible para salir.
Necesita mantenimiento para mantenerse en condiciones de responder.
Necesita equipo e insumos para atender a pacientes.
Y cuando se presenta una emergencia, no hay margen para esperar a que termine un trámite.
“Cada minuto de una emergencia cuenta”, exponen los firmantes en el documento.
Piden que los recursos lleguen a Cruz Roja
Ante este escenario, el personal operativo solicita al Gobierno del Estado que, dentro del ámbito de sus atribuciones, coadyuve para que las aportaciones de la sociedad y los recursos legalmente destinados a la Cruz Roja sean canalizados y entregados oportunamente.
Los coordinadores piden que exista transparencia y certeza en el manejo y destino de esos recursos.
Su preocupación es que fondos destinados a una labor social y humanitaria terminen convirtiéndose en parte de conflictos personales, administrativos o directivos.
El llamado plantea una idea concreta.
Las diferencias institucionales no deberían poner en riesgo la atención de una emergencia.
El documento solicita que se mantenga una relación de colaboración entre las autoridades estatales y la Cruz Roja Mexicana, respetando la autonomía de la institución y buscando garantizar estabilidad para el personal operativo.
El oficio ya está en Gobierno del Estado
El documento, con sello de recibido por la Oficina del Ejecutivo del Estado el 28 de agosto, ya se encuentra en manos del Gobierno de Sonora.
Ahora, los coordinadores esperan que su llamado tenga una respuesta que permita atender la preocupación expresada por personal operativo de distintas delegaciones.
El objetivo, señalan, es evitar que los conflictos administrativos tengan consecuencias en las calles.
Porque cuando alguien llama al 911 y necesita una ambulancia, poco importa lo que esté ocurriendo en una oficina.
Lo que importa es que la unidad llegue.
Que tenga combustible.
Que funcione.
Que cuente con equipo.
Que haya personal preparado para atender la emergencia.
La preocupación expuesta por los socorristas coloca el tema sobre la mesa y deja una pregunta que difícilmente puede ignorarse.
¿Qué ocurriría si una ambulancia tiene que detenerse por un problema administrativo ajeno a su misión de salvar vidas?
Los coordinadores de Socorros ya hicieron llegar su advertencia.
Ahora esperan que las autoridades y las instancias correspondientes encuentren una solución.
Porque las disputas pueden esperar.
Una emergencia, no.







