El pasado 28 de diciembre, comerciantes del histórico Gran Bazar salieron a las plazas de Teherán para protestar por la alta inflación en los alimentos básicos, el desplome del rial y el desabasto de combustible. Lo que comenzó como un reclamo económico rápidamente desbordó hacia un malestar social más profundo.
La crítica situación económica llevó a que miles de ciudadanos se sumaran a las manifestaciones. Con el paso de los días, a las demandas comerciales se agregaron causas políticas y sociales que cuestionan directamente a la clase clerical que gobierna el país. Irán es una teocracia musulmana chiita, donde el poder religioso y el político se entrelazan.
Las movilizaciones se extendieron a las 31 provincias. Entre los manifestantes destacan jóvenes que desafían los fundamentos ideológicos del régimen de los ayatolás y, en particular, al líder supremo, Alí Jamenei. También reaparecieron mujeres que fueron protagonistas de las protestas de 2022 contra la imposición del velo, un movimiento que entonces sacudió al país y atrajo la atención internacional.
La crisis económica, los derechos de las mujeres, el rigor religioso y las escasas libertades civiles concentran hoy las principales denuncias contra el gobierno de la República Islámica instaurada tras la Revolución de 1979.
En el plano internacional, Estados Unidos e Israel anunciaron su respaldo a los manifestantes, mientras que el gobierno iraní endureció su respuesta. Organizaciones de derechos humanos han denunciado el uso de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad contra civiles inconformes.
Las autoridades acusan a los manifestantes de actuar bajo intereses extranjeros, particularmente del presidente estadounidense Donald Trump, y los califican como mercenarios y traidores a la patria. Además, el gobierno interrumpió las comunicaciones. El Ejército iraní, con el respaldo del presidente Masoud Pezeshkian, aseguró que grupos terroristas entrenados habrían ingresado al país, argumento con el que justifican el uso de la fuerza para “proteger los logros de la Revolución Islámica de 1979”.







