Vaya desgarriate el que se traen por los rumbos del Partido de la Revolución Democrática en Sonora. El Tribunal Electoral le dio reversazo a Joel Ramírez, de MACISO… y ojo, porque Carlos Navarro López ya lo había advertido esta ilegalidad se iba a exhibir en tribunales.
Navarro ha señalado en múltiples ocasiones que personajes como Pepechón Alfaro, Pano Salido y Pascual Soto andaban operando para MACISO, jalando a los pocos militantes que le quedan al PRI. Y como bien dijo Beltrones: “Hay más priistas en otros partidos que en el mismo PRI”.
Entonces si el PRD apenas representa el 4% de la votación en Sonora, ¿por qué es tanta la obsesión por quedarse con su control? Porque esos porcentajes pequeños terminan definiendo elecciones.
En días pasados platiqué con líder Jesús Zambrano y fue contundente con lo que ocurre en el PRD y lo definió como “agandalle brutal ilegal y fuera de norma”, encabezado por Pepechón.
Pero la conversación no se quedó ahí. Zambrano también habló del panorama nacional y fue muy claro, hoy México no necesita una reforma electoral, sino atender lo urgente. Solo de enero a marzo de 2026 se han registrado más de 3,700 homicidios en el país. A esto le sumamos la falta de atención a la corrupción y a los caprichitos de AMLO la refinería, el aeropuerto, el Tren Maya y el corredor interoceánico, proyectos que están hechos con las patas y han costado vidas.
Zambrano calificó a los actores de Morena como “delincuentes confesos” obsesionados por el poder, incluso por encima de la ley.
Y es ahí es donde vemos que la ley sólo es un obstáculo y no un límite, definitivamente vamos hacia una democracia en retroceso.










