El debate sobre la reforma electoral volvió a encenderse, ahora desde Sonora.
El diputado sanluisino Juan Pablo Arenivar Martínez, integrante del PAN, lanzó una crítica directa contra la minuta federal conocida como “Plan B”, al votar en contra y advertir que no solo representa un retroceso, sino que deja sin atender uno de los temas más delicados del país: la intervención del crimen organizado en las elecciones.
Durante su posicionamiento en tribuna, el legislador no se guardó nada y calificó la propuesta como “cobarde”, al señalar que evita enfrentar una realidad que ya impacta a varias regiones de México, donde la violencia influye en la vida democrática.
Arenivar Martínez sostuvo que, lejos de fortalecer el sistema electoral, la reforma debilita a las instituciones encargadas de garantizar elecciones limpias. Según explicó, se reducen capacidades de fiscalización, supervisión y control, lo que deja expuestos tanto a candidatos como a funcionarios y ciudadanos.
El legislador también cuestionó la intención de disminuir el número de regidurías en los ayuntamientos bajo el argumento de austeridad. A su juicio, esta medida ignora las condiciones particulares de los municipios, especialmente en estados como Sonora, donde la diversidad territorial y social exige mayor representación.
Otro de los puntos que encendió la crítica fue la falta de mecanismos que impulsen la participación juvenil. Señaló que la reforma no contempla figuras como el regidor juvenil ni acciones concretas que permitan a las nuevas generaciones involucrarse en la toma de decisiones.
En su mensaje final, el diputado insistió en que el problema de fondo sigue sin atenderse. Advirtió que ignorar la influencia del crimen organizado en los procesos electorales abre la puerta a que la violencia y la intimidación influyan en los resultados, debilitando la confianza de la ciudadanía.
Por ello, reiteró su voto en contra, al considerar que la propuesta no fortalece la democracia, no amplía la representación y deja fuera temas urgentes como la seguridad y la legitimidad electoral.










