La muerte de Alí Jamenei, líder supremo de la República Islámica durante más de tres décadas, fue confirmada oficialmente por medios estatales iraníes este fin de semana, desatando una nueva ola de tensión en el ya frágil escenario geopolítico del Medio Oriente.
El anuncio se produjo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declarara públicamente que el ayatolá había fallecido. “Jamenei, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto”, afirmó.
Horas más tarde, la televisión estatal de Irán confirmó entre lágrimas la muerte del líder supremo alrededor de las 5:00 de la mañana (hora local). Las transmisiones mostraron imágenes de archivo del ayatolá con una banda negra en señal de duelo.
Murió en su despacho en Teherán
De acuerdo con el reporte oficial, Alí Jamenei, de 86 años, murió en su oficina ubicada en un complejo en el centro de Teherán, donde se encontraba cuando comenzó el ataque conjunto atribuido a Israel y Estados Unidos.
Sin precisar las circunstancias exactas del fallecimiento, la televisión iraní destacó que el ayatolá “murió en su despacho, al frente de sus responsabilidades”, asegurando que permaneció firme ante lo que califican como “arrogancia global”.
Jamenei llevaba 36 años en el poder, convirtiéndose en una de las figuras políticas y religiosas más influyentes de la región desde 1989.
Irán decreta 40 días de luto
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, emitió un mensaje contundente tras confirmarse la muerte del líder supremo.
“Este grave crimen nunca quedará sin respuesta (…) haremos que quienes organizaron y llevaron a cabo este crimen se arrepientan”, señaló en un comunicado difundido a través de su canal oficial de Telegram.
El gabinete iraní anunció 40 días de luto oficial, período en el que se realizarán ceremonias religiosas y actos conmemorativos en todo el país.
Crece la tensión internacional
La muerte del líder supremo ocurre en medio de una escalada sin precedentes en la región. El ataque atribuido a Israel y Estados Unidos marca un punto de quiebre que podría redefinir el equilibrio político en Medio Oriente.
Analistas internacionales advierten que la respuesta iraní podría desencadenar una nueva fase del conflicto, con implicaciones globales en seguridad, energía y diplomacia.
Por ahora, el mundo observa con cautela mientras Irán promete represalias y millones de ciudadanos inician el periodo de duelo por quien fue su máxima autoridad política y religiosa durante más de tres décadas.







