Teherán, Irán.- Este martes 3 de marzo de 2026 comenzó a trascender que Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido ayatolá Alí Jamenei, fue presuntamente elegido por la Asamblea de Expertos como el próximo Líder Supremo de Irán.
De acuerdo con el medio Iran International, la decisión se habría tomado bajo presión del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), una de las instituciones más poderosas del país.
La noticia surge apenas días después de que se confirmara la muerte de Alí Jamenei, ocurrida el pasado sábado 28 de febrero de 2026, tras los brutales ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel. Ese mismo día también perdió la vida el expresidente iraní Mahmoud Ahmadinejad, luego de que fuera bombardeado el barrio de Narmak, cercano a su residencia.
¿Quién es Mojtaba Jamenei?
En caso de confirmarse oficialmente su designación, Mojtaba Jamenei, de 56 años, se convertiría en el tercer Líder Supremo de la Revolución Islámica. El primero fue el fundador de la República Islámica en 1979, Ruhollah Jomeini, quien falleció en 1989 tras complicaciones de salud, momento en que asumió el poder Alí Jamenei.
Mojtaba participó en la guerra entre Irán e Irak (1987-1988) y ha sido señalado como una figura clave dentro del aparato político y religioso iraní. Mantiene estrechos vínculos con altos mandos militares y con sectores influyentes de la Guardia Revolucionaria.
Asimismo, tuvo un papel relevante durante las protestas de 2009, conocidas como el Movimiento Verde, periodo en el que fue señalado por su presunta participación en la represión de manifestantes junto a Hossein Taeb, entonces jefe de inteligencia de la Guardia Revolucionaria.
¿Una sucesión polémica?
El posible ascenso de Mojtaba ha generado debate dentro y fuera de Irán. Aunque es considerado un estratega discreto y calculador, su condición de hijo del exlíder supremo despierta cuestionamientos en un sistema político que históricamente ha rechazado cualquier apariencia de monarquía hereditaria.
Analistas internacionales advierten que esta decisión podría redefinir el equilibrio de poder en Medio Oriente y aumentar la tensión geopolítica tras los recientes ataques militares.
Por ahora, el gobierno iraní no ha emitido un posicionamiento oficial que confirme o desmienta la designación, pero la expectativa internacional crece conforme avanzan las horas.







