A los 80 años, Luiz Inácio Lula da Silva encara una nueva elección en Brasil. No es un caso aislado. En pleno siglo XXI, el poder ejecutivo de varias naciones sigue en manos de líderes que rebasan por mucho la edad en la que cualquier trabajador se jubila.
📌 LOS EJEMPLOS SOBRAN
Fidel Castro gobernó Cuba hasta los 81 años. Donald Trump concluirá su mandato en 2029 a los 82. Paul Biya, de 93 años, gobierna Camerún desde 1982 y obtuvo un octavo mandato que lo llevaría casi a los 100. Yoweri Museveni, en el poder en Uganda desde 1986, ganó en enero su séptimo periodo, después de que en 2017 se eliminara el límite de 75 años para ser presidente. Alassane Ouattara, de 84, logró un cuarto mandato en Costa de Marfil pese a haber prometido ceder el paso a una nueva generación. Teodoro Obiang gobierna Guinea Ecuatorial desde 1979. Y Joe Biden buscó reelegirse a los 81, hasta que su propio partido lo llevó a declinar.
⚖️ EL EFECTO EN LA SOCIEDAD
Cuando un gobernante se perpetúa, la sociedad se estanca. Las instituciones se moldean a la medida de una persona, la sucesión se vuelve incierta y el debate público gira en torno a la salud del mandatario más que a sus propuestas.
👥 NUEVAS GENERACIONES EN ESPERA
En la mayoría de los países predomina la población joven. En Camerún, la mayoría de los habitantes nunca ha conocido otro presidente. Una generación que crece sin ver alternancia pierde la confianza en la política, y eso se traduce en apatía, migración o frustración.
🔄 UN DESEQUILIBRIO GENERACIONAL
Cada etapa de la vida tiene su papel: niñez, juventud, adultez y madurez. La experiencia es valiosa, pero cuando se usa para bloquear el relevo deja de ser sabiduría y se convierte en obstáculo.
🏛️ ¿UN LÍMITE DE EDAD PARA GOBERNAR?
Casi todas las constituciones fijan una edad mínima para ser presidente, como los 35 años en México, pero casi ninguna fija una máxima. Si un trabajador se jubila a los 65, vale preguntarse si el mismo criterio debería aplicar para quien encabeza el Poder Ejecutivo. La experiencia de los mayores puede aportar mucho desde el consejo y la asesoría, no necesariamente desde la silla presidencial.
🎯 CONCLUSIÓN
LA POLÍTICA, COMO LA ECONOMÍA Y LOS NEGOCIOS, NECESITA RELEVO. CADA GENERACIÓN TIENE DERECHO A CONDUCIR SU PROPIO DESTINO. UN PAÍS QUE NO RENUEVA A SUS LÍDERES HIPOTECA SU FUTURO, Y LA DEMOCRACIA SE FORTALECE CUANDO LOS GOBERNANTES SABEN CUÁNDO ES MOMENTO DE DAR UN PASO AL COSTADO.
✍️ Luis Fernando Heras — SonoraStar
Hermosillo, Sonora, septiembre 2026










