Una investigación abrió nuevamente el debate sobre la situación forense en Sonora al documentar la existencia de 5,683 cuerpos sin identificar en la entidad y cuestionar la manera en que esta información ha sido presentada públicamente por las autoridades.
El reportaje de la autoría de Gerardo Ponce De León Ramos, publicado en el portal de la periodista, expone datos relacionados con el número de cuerpos pendientes de identificación y plantea interrogantes sobre el manejo institucional de esta problemática, considerada por especialistas y organismos de derechos humanos como uno de los principales retos derivados de la crisis de desapariciones en México.
De acuerdo con la publicación, la cifra de 5,683 cuerpos proviene de información obtenida mediante mecanismos de acceso a datos públicos y otras fuentes documentales analizadas durante la investigación.
El trabajo periodístico de Ponce De León Ramos, sostiene que existe una diferencia entre la información difundida públicamente y los datos recabados en la investigación, por lo que plantea cuestionamientos sobre la disponibilidad y transparencia de la información relacionada con los cuerpos sin identificar en Sonora.
La investigación también señala que la identificación de personas fallecidas representa uno de los mayores desafíos para las instituciones encargadas de los servicios periciales y de procuración de justicia, debido al crecimiento de los casos acumulados durante los últimos años.
La identificación de cuerpos no solo permite esclarecer hechos delictivos, sino que también representa una respuesta para miles de familias que continúan buscando a un ser querido desaparecido.
Hasta el momento de la publicación de esta nota, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora no había emitido un posicionamiento específico sobre los señalamientos contenidos en la investigación de Soledad Durazo. En caso de que la institución haga pública una respuesta, esta información será incorporada para ofrecer a los lectores un panorama completo.
El tema vuelve a colocar sobre la mesa la necesidad de fortalecer los procesos de identificación humana, mejorar los registros forenses y garantizar el acceso a información confiable para las familias de personas desaparecidas.







