Baja California Sur.— El huracán “Polo” tocó tierra durante la madrugada de este martes en Baja California Sur y dejó saldo blanco, de acuerdo con el reporte de Protección Civil, luego de que autoridades y población activaran medidas preventivas ante la llegada del fenómeno.
El ciclón impactó alrededor de la medianoche en las inmediaciones de Las Barrancas, municipio de Comondú, como huracán categoría 2, con fuertes vientos y lluvias que provocaron afectaciones menores en distintos puntos de la entidad.
La coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, informó que hasta el momento no se reportaban personas fallecidas como consecuencia directa del impacto de “Polo”.
El gobernador de Baja California Sur, Víctor Manuel Castro Cosío, también confirmó el saldo blanco durante la sesión del Consejo Estatal de Protección Civil.
Alrededor de 700 personas fueron llevadas a refugios
Como parte del operativo preventivo, aproximadamente 700 personas fueron trasladadas a refugios temporales antes y durante el paso del huracán.
La medida buscó reducir riesgos en comunidades expuestas a las lluvias, vientos y posibles inundaciones generadas por el sistema.
Autoridades de los tres órdenes de gobierno mantuvieron desplegado un operativo de vigilancia y atención en la zona de impacto.
El Gobierno de México había instalado previamente un puesto de mando en Ciudad Constitución para coordinar las acciones de preparación, prevención y atención a la población de Comondú, Loreto y Mulegé.
“Polo” provocó lluvias, árboles caídos y encharcamientos
Aunque el balance fue de saldo blanco, el paso del huracán dejó lluvias intensas, encharcamientos y caída de árboles, además de otras afectaciones materiales menores.
El impacto se produjo después de varios días de vigilancia sobre “Polo”, que llegó a alcanzar categorías superiores durante su evolución sobre el Pacífico mexicano. El Servicio Meteorológico Nacional había advertido desde días anteriores sobre el potencial de lluvias, viento y oleaje asociado al sistema.
La evolución del fenómeno obligó a las autoridades a mantener medidas preventivas y habilitar refugios antes de su llegada a la península.
Ahora el riesgo se mueve hacia Sonora
El saldo blanco en Baja California Sur no significa que el peligro haya terminado.
Después de cruzar la península, “Polo” mantiene su desplazamiento hacia el Golfo de California y posteriormente hacia Sonora, por lo que autoridades mantienen vigilancia ante el potencial de lluvias fuertes, viento y posibles inundaciones.
El aviso emitido durante la madrugada ubicaba al sistema todavía sobre Baja California Sur, aunque ya debilitándose. En ese momento presentaba vientos sostenidos de 130 kilómetros por hora y rachas de hasta 160 kilómetros por hora.
Reportes posteriores señalaron que el fenómeno se dirigía hacia la costa sonorense, donde se esperaba que mantuviera capacidad para generar lluvias y condiciones adversas.
Sonora permanece bajo vigilancia
La trayectoria de “Polo” mantiene especial atención en municipios de la costa de Sonora.
Las autoridades han pedido a la población mantenerse informada mediante canales oficiales y evitar exponerse innecesariamente a zonas con riesgo de inundaciones, corrientes de agua o caída de árboles y postes.
El fenómeno ha perdido fuerza respecto a los niveles que alcanzó durante su evolución en el Pacífico, pero las lluvias intensas por sí solas pueden generar riesgos, particularmente en zonas bajas y áreas susceptibles a inundaciones.
Por ello, Protección Civil mantiene activo el seguimiento de la trayectoria mientras el ciclón avanza hacia el noroeste del país.
Un respiro para Baja California Sur, pero no para Sonora
La llegada de “Polo” a Baja California Sur generó preocupación por la fuerza que había alcanzado el sistema durante los días previos.
Finalmente, el reporte oficial fue de saldo blanco, aunque las autoridades mantienen las evaluaciones sobre las afectaciones materiales.
Ahora la atención se concentra en el comportamiento del ciclón mientras se aproxima a Sonora.
Para la población sonorense, el llamado es a no confiarse ante el debilitamiento del sistema y mantenerse atenta a los avisos oficiales, especialmente por el riesgo de lluvias fuertes, inundaciones repentinas y condiciones peligrosas en carreteras y zonas costeras.







