La discusión sobre el alcance del fuero en México volvió a encenderse tras la licencia solicitada por el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. En medio de versiones encontradas, el exministro de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar, salió a fijar postura de manera directa.
“Quien obtiene una licencia ya no ejerce la función, por tanto, puede ser detenida como cualquier persona, pues ya no goza de la inmunidad procesal”, escribió.
El actual Coordinador General de Política y Gobierno de la Presidencia fue más allá al señalar que es incorrecta la información difundida por algunos medios, donde se asegura que los funcionarios mantienen el fuero aun cuando se separan del cargo.
Según explicó, tanto gobernadores como presidentes municipales que solicitan licencia dejan de contar con esa protección legal, lo que abre la puerta a que enfrenten procesos judiciales sin necesidad de procedimientos especiales.
La declaración se da en un momento en el que la figura del fuero vuelve a colocarse en el centro del debate público, especialmente en casos donde funcionarios optan por separarse temporalmente del cargo.
El tema no es menor. En la práctica, la interpretación sobre si un funcionario mantiene o no la inmunidad puede definir el rumbo de investigaciones o acciones legales en su contra.
Por ahora, la postura de Zaldívar busca frenar la desinformación y dejar claro un punto: la licencia no es solo una pausa administrativa, también implica consecuencias legales inmediatas.







