
Washington, Estados Unidos.- La tensión en Medio Oriente alcanzó un nuevo punto crítico este viernes 27 de febrero de 2026, luego de que el Gobierno de Estados Unidos recomendara a su personal gubernamental no esencial abandonar Israel ante el aumento de riesgos de seguridad.
La medida se produce en medio de amenazas sobre un posible ataque contra Irán que podría detonar una escalada regional de grandes proporciones.
La embajada estadounidense en Jerusalén pidió a sus empleados salir “mientras haya vuelos comerciales disponibles”, lo que encendió las alertas internacionales.
Embajador pidió salir “HOY”
De acuerdo con reportes retomados por medios internacionales, el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, envió un correo electrónico al personal diplomático indicando que quienes desearan salir debían hacerlo “HOY”, subrayando la urgencia del mensaje.
La decisión ocurre tras nuevos episodios de tensión entre Washington y Teherán, en un contexto marcado por negociaciones indirectas bajo mediación de Omán.
El jueves 26 de febrero se realizó una tercera ronda de conversaciones considerada como un último intento para evitar un conflicto armado. Sin embargo, los resultados no habrían sido positivos.
Ultimátum de Trump está por vencer
El pasado 19 de febrero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio a Irán un ultimátum de “10 a 15 días” para alcanzar un acuerdo o enfrentar una posible acción militar.
Hasta el momento no se han reportado avances significativos y el plazo está próximo a concluir.
En paralelo, Washington ha realizado uno de los mayores despliegues militares en décadas en la región. Entre los movimientos estratégicos destaca el portaaviones USS Gerald R. Ford, considerado el más grande del mundo, que zarpó de Creta y se dirige hacia la costa israelí.
En total, Estados Unidos ha movilizado dos portaaviones como parte de su estrategia de disuasión.
Tensión tras antecedentes de guerra
El clima actual revive los episodios de junio de 2025, cuando Israel lanzó una ofensiva contra Irán y Teherán respondió con ataques sobre territorio israelí.
Esta semana se registró un ataque que rompió el alto al fuego y dejó cuatro muertos en Tel Aviv, aumentando el temor de un nuevo conflicto abierto.
En enero de 2026 también se generaron fricciones cuando Irán reprimió protestas internas. En ese momento, Trump amenazó con intervenir para “ayudar” al pueblo iraní, declaraciones que generaron críticas de organismos internacionales.
El programa nuclear, punto central del conflicto
Uno de los principales puntos de fricción sigue siendo el programa nuclear iraní.
Washington busca impedir que Irán desarrolle armas nucleares, mientras que Teherán sostiene que su programa tiene fines civiles.
Estados Unidos fijó como “línea roja” la prohibición total del enriquecimiento de uranio, algo que Irán rechaza. Además, Teherán se ha negado a incluir en el acuerdo el tema de sus misiles balísticos, cuyo alcance —según afirma— está limitado a dos mil kilómetros.
El secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que la negativa iraní representa “un gran problema”.
¿Se acerca un conflicto mayor?
La evacuación parcial del personal estadounidense es vista por analistas como una señal de que Washington se prepara para distintos escenarios.
Con el ultimátum a punto de vencer y los portaaviones acercándose a la zona, la comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de los acontecimientos.
Por ahora, la pregunta que domina el escenario global es una sola:
¿Se trata de una estrategia de presión o del preludio de un nuevo conflicto en Medio Oriente?









