Las mediciones más recientes sobre aprobación ciudadana de gobernadores muestran un escenario que comienza a llamar la atención en Sonora.
Según la más reciente encuesta de Mitofsky, correspondiente a abril del presenta años, se señala que aunque Alfonso Durazo Montaño continúa por encima del promedio nacional, los resultados de abril reflejan una pérdida de posiciones frente a otros mandatarios estatales que registran avances más acelerados.
El gobernador sonorense mantiene niveles competitivos de respaldo ciudadano y conserva una presencia importante dentro del panorama político nacional, sin embargo, ya no aparece en los lugares más altos donde llegó a ubicarse durante otros momentos de su administración.
La lectura de los números va más allá de una simple posición en una tabla. En política, los rankings cambian no solamente cuando un gobernante cae, sino también cuando otros comienzan a crecer con mayor rapidez.
Ese fenómeno parece estar ocurriendo actualmente dentro de la región del Pacífico, donde varios mandatarios han mejorado su desempeño y escalado posiciones.
Para Sonora, el dato no representa una crisis política ni una caída abrupta, pero sí una señal que podría marcar tendencia si se mantiene durante los próximos meses.
Por ahora, Durazo Montaño sigue figurando entre los gobernadores con evaluaciones aceptables a nivel nacional, pero abril dejó una señal que puede ser motivo de preocupación pues los que avanzan terminan moviendo el tablero político.










