Una bodega ubicada en la Ciudad de México y presuntamente rentada por el exvicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna quedó bajo la lupa de la Fiscalía General de la República (FGR), luego de que agentes localizaran en el inmueble documentos clasificados, expedientes relacionados con personal naval y armas que no contaban con el registro correspondiente.
El hallazgo fue dado a conocer este lunes por la fiscal general Ernestina Godoy, como parte de los avances de la investigación relacionada con la presunta red de contrabando de hidrocarburos conocida como “huachicol fiscal”.
Esto encontró la FGR en la bodega
De acuerdo con la información proporcionada por la Fiscalía, durante el cateo fueron asegurados distintos materiales y objetos que ahora forman parte de la investigación.
Entre ellos se encuentran:
- Listas relacionadas con aduanas marítimas.
- Expedientes de personal naval.
- Información relacionada con altos mandos de la Secretaría de Marina.
- Documentación de seguridad nacional clasificada como reservada y confidencial.
- Armas de fuego que no contaban con el registro correspondiente.
- Objetos de lujo.
La localización de documentación reservada dentro del inmueble es uno de los elementos que mayor atención ha generado alrededor del cateo, debido a que se trata de información relacionada con estructuras y personal de instituciones de seguridad del Estado.
La bodega está relacionada con la investigación por huachicol fiscal
El cateo forma parte de la investigación que la FGR mantiene contra los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, a quienes la dependencia señala como integrantes relevantes de una presunta estructura dedicada al contrabando de combustibles.
Según la hipótesis presentada por la Fiscalía, los hermanos habrían utilizado relaciones e influencia dentro de estructuras vinculadas con las aduanas marítimas y la Secretaría de Marina para facilitar operaciones relacionadas con el ingreso irregular de hidrocarburos al país.
La investigación está relacionada con el aseguramiento de un buque que transportaba aproximadamente 10 millones de litros de diésel en Puerto Altamira, Tamaulipas, caso que detonó nuevas indagatorias sobre una posible estructura de contrabando de combustible.
También encontraron expedientes de personal naval
Uno de los puntos que más llamó la atención de la Fiscalía fue la presencia de expedientes relacionados con personal de la Marina y listas correspondientes a aduanas marítimas.
La FGR también informó que fueron encontrados documentos relacionados con altos mandos de la institución.
Por ahora, las autoridades no han difundido públicamente el contenido específico de esos documentos ni han establecido que la sola posesión de esa información constituya por sí misma un delito.
El origen, utilización y valor probatorio de los documentos deberán ser determinados conforme avance la investigación.
Armas sin registro y objetos de lujo
Además de los documentos, los agentes localizaron armas de fuego que, de acuerdo con la Fiscalía, no tenían el registro correspondiente.
También fueron asegurados diversos objetos de lujo.
Estos elementos fueron incorporados a las investigaciones que la FGR realiza para determinar el alcance de la estructura que, según la acusación ministerial, habría operado alrededor del contrabando de hidrocarburos.
¿Qué acusa la FGR contra los hermanos Farías Laguna?
Durante su mensaje, Ernestina Godoy reiteró los señalamientos contra Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, a quienes identificó dentro de la investigación con el nombre de “Los Primos”.
La Fiscalía sostiene que ambos habrían tenido capacidad para intervenir en movimientos, ascensos y cambios de personal relacionados con las aduanas marítimas, lo que presuntamente habría permitido facilitar las operaciones de la estructura investigada.
Las acusaciones forman parte de una investigación penal y deberán ser acreditadas ante las autoridades judiciales.
Un cateo que abre nuevas preguntas
El hallazgo de documentos clasificados, expedientes de personal naval y listas de aduanas agrega nuevos elementos al expediente que la FGR integra alrededor del llamado huachicol fiscal.
Ahora, una de las interrogantes será determinar por qué se encontraban esos documentos en la bodega, quién tuvo acceso a ellos y qué relación tenían con las personas y operaciones bajo investigación.
La Fiscalía tendrá que establecer también el origen de las armas y objetos asegurados, así como el valor que cada uno de los indicios tendrá dentro del proceso.
La existencia de los objetos encontrados no significa, por sí sola, que las personas investigadas sean responsables de nuevos delitos. Esa responsabilidad deberá determinarse mediante las investigaciones y, en su caso, los procedimientos judiciales correspondientes.
La investigación continúa
El cateo representa una nueva pieza dentro de la investigación de la FGR sobre la presunta red de contrabando de combustible.
Mientras las autoridades continúan integrando información, el contenido de los documentos clasificados y su eventual relación con las operaciones investigadas podría convertirse en uno de los puntos centrales de las siguientes etapas del caso.
Por ahora, la FGR mantiene abiertas las investigaciones para establecer el alcance de la estructura y determinar si existen más personas involucradas.







