La política migratoria de Donald Trump llegó a un terreno inesperado: los videojuegos.
La Casa Blanca lanzó una plataforma llamada “Arcade”, en la que los usuarios pueden jugar títulos inspirados en clásicos de los videojuegos y que, al mismo tiempo, presentan distintas políticas e iniciativas de la administración estadounidense.
Entre los juegos disponibles hay uno dedicado a la construcción del muro fronterizo y otro en el que el jugador debe patrullar el Río Grande y detener a personas que intentan cruzar hacia Estados Unidos.
La plataforma fue publicada en el sitio oficial de la Casa Blanca y actualmente reúne cinco juegos.
“Build the Wall”: el videojuego para construir el muro
Uno de los títulos que más ha llamado la atención es “Build the Wall”, inspirado en la mecánica de Tetris.
La misión consiste en colocar bloques para levantar el muro fronterizo, mientras el juego plantea como objetivo “proteger la frontera de la horda que se aproxima”, de acuerdo con la descripción publicada en la plataforma oficial.
La idea retoma una de las principales promesas políticas de Trump: reforzar la frontera entre Estados Unidos y México mediante la construcción de una barrera.
Pero ese no es el único juego relacionado con la política migratoria.
“Rio Run”: perseguir migrantes en el Río Grande
Otro de los títulos es “Rio Run”, basado en el popular juego Snake.
En esta versión, el personaje representa al zar fronterizo de la administración Trump, Tom Homan, y debe recorrer el Río Grande para localizar y detener a personas que intentan cruzar la frontera.
Las personas capturadas se contabilizan como deportadas al terminar la partida.
La propuesta provocó críticas de organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes, que consideran que convertir las deportaciones en entretenimiento trivializa situaciones que afectan directamente la vida de miles de personas.
No todo es migración: estos son los otros juegos
La plataforma de la Casa Blanca no se limita a la frontera.
Actualmente aparecen cinco videojuegos.
“Flappy Bill” toma como referencia a Flappy Bird y coloca a un águila calva sobrevolando el National Mall.
“Supply Line”, inspirado en Tapper, plantea retirar de una cadena de suministro los alimentos que no cumplen con los criterios de la iniciativa “Make America Healthy Again”.
Y “Trump Savings Tycoon” gira alrededor de las llamadas “Trump Accounts”, un programa de ahorro para niños que contempla una aportación de mil dólares para menores que cumplan con los requisitos establecidos.
Además, la página anuncia que próximamente habrá un sexto juego.
La Casa Blanca convirtió el lanzamiento en una campaña política
La estrategia no se quedó en la página web.
La Casa Blanca promocionó Arcade en sus redes sociales utilizando una estética inspirada en las antiguas consolas y videojuegos.
En uno de los materiales promocionales incluso aparece una referencia visual a Sega, cuyo logotipo es transformado para utilizar las siglas MAGA, correspondientes al lema político de Trump, “Make America Great Again”.
El mensaje utilizado para promocionar la plataforma fue:
“Can’t stop winning. Build the wall. Deport. Fill a Trump Account.”
La administración explicó que el objetivo es presentar su agenda en un formato interactivo que permita conectar con los estadounidenses de una manera distinta.
La polémica detrás del “Trump Arcade”
El lanzamiento generó reacciones encontradas.
Mientras la Casa Blanca defiende la iniciativa como una forma innovadora de comunicar sus políticas, organizaciones de derechos humanos cuestionaron especialmente la manera en que se representan las detenciones y deportaciones.
El debate no se limita al videojuego.
La administración Trump ha colocado el endurecimiento de la política migratoria entre sus principales prioridades, por lo que la aparición de títulos como “Build the Wall” y “Rio Run” convierte una discusión política en una experiencia interactiva.
La pregunta que queda abierta es si esta estrategia conseguirá acercar el mensaje de la Casa Blanca a nuevas audiencias o si terminará provocando todavía más críticas por la manera en que presenta la migración y las deportaciones.
Por lo pronto, la Casa Blanca ya convirtió el muro fronterizo y la persecución de migrantes en parte de su propio universo de videojuegos.
Y cualquiera puede entrar a jugar.







