
La presencia de armas de fuego dentro de un centro penitenciario volvió a poner bajo cuestionamiento la seguridad de las cárceles en Sinaloa. Tras una riña en el penal de El Castillo, en Mazatlán, las autoridades localizaron dos armas cortas calibre 9 milímetros, en un hecho que dejó inicialmente 10 personas muertas y 16 heridas, entre ellas un niño de apenas dos años que se encontraba de visita familiar.
El secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Sinuhé Téllez López, informó que las detonaciones fueron escuchadas en los módulos 4 y 5 del centro penitenciario, ubicado en el ejido El Castillo, al sur de Mazatlán.
De acuerdo con los primeros reportes oficiales, nueve de las personas fallecidas eran internas del penal, mientras que la décima víctima era el menor de edad que acudió a visitar a un familiar.
La emergencia movilizó a corporaciones estatales y federales. Mientras los elementos de seguridad intervenían para recuperar el control, familiares de los internos permanecieron en el exterior del inmueble a la espera de información sobre sus seres queridos.
Investigan cómo ingresaron las armas al penal de Mazatlán
Uno de los principales puntos que deberá esclarecer la Fiscalía General del Estado de Sinaloa es cómo llegaron las armas de fuego al interior del centro penitenciario.
Las autoridades confirmaron el hallazgo de dos armas cortas calibre 9 milímetros y señalaron que se investigará si alguna persona facilitó su ingreso.
El funcionario estatal indicó que la dependencia de seguridad colaborará con la Fiscalía para aportar la información necesaria y determinar si hubo alguna irregularidad por parte del personal encargado de la custodia.
Hasta el momento de los primeros informes, no se había establecido públicamente quién introdujo las armas, quiénes las utilizaron ni qué provocó el enfrentamiento.
La investigación deberá determinar las responsabilidades correspondientes a partir de los indicios y testimonios recabados.
Un niño de dos años, entre las víctimas
La muerte del menor fue uno de los aspectos más graves de la riña, ocurrida durante el horario de visita familiar.
El niño se encontraba dentro del centro penitenciario cuando comenzó el enfrentamiento. La Secretaría de Seguridad Pública estatal confirmó que estaba de visita y que perdió la vida en los hechos.
Las autoridades también reportaron 16 personas heridas, todas internas, quienes fueron trasladadas para recibir atención médica.
La situación generó incertidumbre entre los familiares que esperaban noticias en el exterior del penal. Como medida preventiva, las visitas quedaron suspendidas mientras las corporaciones de seguridad atendían la emergencia.
El personal de Trabajo Social estableció contacto con los familiares de las víctimas para informarles sobre lo ocurrido y brindarles acompañamiento.
¿Qué pasó en el penal El Castillo?
Los primeros reportes situaron el inicio de la riña durante la mañana del jueves 8 de octubre. El personal de custodia escuchó detonaciones en el módulo 4 y posteriormente se reportaron disparos en el módulo 5.
Tras la alerta, elementos de distintas corporaciones intervinieron para controlar la situación y revisar las instalaciones.
La versión oficial señaló que el enfrentamiento ocurrió entre personas privadas de la libertad dentro del centro penitenciario. Las autoridades descartaron la versión inicial que circuló sobre una incursión de hombres armados desde el exterior, según las declaraciones del secretario de Seguridad Pública.
El operativo incluyó revisiones al interior del penal y el despliegue de fuerzas de seguridad para prevenir nuevos incidentes.
Reportan una nueva pelea y aumenta el saldo de víctimas
En una actualización posterior, se informó de una nueva pelea en el Centro Penitenciario El Castillo que dejó otros dos reclusos muertos. Con este segundo episodio, el número acumulado de fallecidos llegó a 12 en menos de 24 horas, de acuerdo con reportes publicados el viernes 9 de octubre.
La Fiscalía estatal mantiene las investigaciones para esclarecer ambos hechos y determinar las responsabilidades que correspondan.
La sucesión de incidentes vuelve a poner atención sobre las condiciones de seguridad al interior del penal, el acceso a armas de fuego y la capacidad de las autoridades para prevenir enfrentamientos dentro de las instalaciones.
Mientras avanzan las indagatorias, las autoridades deberán precisar cómo ocurrieron los hechos, si existe relación entre los episodios y qué medidas se adoptarán para evitar nuevas agresiones.
La información puede actualizarse conforme las autoridades estatales proporcionen nuevos datos sobre las investigaciones y las víctimas.









