Hermosillo, Sonora.— Una nueva confrontación sacude al escenario político de Sonora. Alí Camacho, dirigente del Partido Sonorense, denunció públicamente haber recibido una presunta amenaza de muerte y responsabilizó directamente a Manuel Ignacio Acosta, dirigente estatal del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), y a Cristóbal Navarro Amaya, exintegrante de la organización política que encabeza.
De acuerdo con la denuncia realizada por Camacho, el mensaje que habría recibido fue contundente: “O plata o plomo”.
El dirigente partidista sostuvo que no se trata de una versión sin sustento y afirmó que cuenta con personas que habrían presenciado el hecho.
Camacho señaló públicamente a Acosta y Navarro como responsables de la amenaza, aunque hasta el momento las acusaciones corresponden a su versión de los acontecimientos y deberán ser esclarecidas por las autoridades competentes.
Alí Camacho dice tener testigos
El dirigente del Partido Sonorense aseguró que existen testigos que pueden respaldar su señalamiento sobre la presunta amenaza.
La acusación ocurre en un momento de tensión dentro y alrededor del Partido Sonorense, luego de que dirigentes municipales cuestionaran públicamente decisiones tomadas por Camacho al frente de la organización.
Entre quienes han expresado desacuerdos con la dirigencia se encuentra Cristóbal Navarro Amaya, quien encabezó recientemente a representantes de comités municipales que manifestaron inconformidad por la incorporación de Natalia Rivera a la dirigencia del partido.
Los inconformes también hicieron señalamientos sobre la conducción interna de la organización y pidieron mayor transparencia en decisiones y recursos.
Camacho señala directamente a Manuel Acosta
En su denuncia, Camacho también responsabilizó a Manuel Ignacio “Maloro” Acosta, actual dirigente estatal del Partido Verde en Sonora.
Acosta asumió recientemente la dirigencia estatal del PVEM, después de su trayectoria dentro del PRI. Medios locales han reportado su participación en el reacomodo de fuerzas políticas de Sonora rumbo al proceso electoral de 2027.
Sin embargo, el señalamiento realizado por Camacho sobre la presunta amenaza no implica por sí mismo que exista responsabilidad acreditada contra Acosta o Navarro.
Hasta que exista una investigación formal y elementos que determinen lo ocurrido, se trata de una acusación pública realizada por el dirigente del Partido Sonorense.
Una disputa política que sube de tono
La denuncia aparece en medio de movimientos y diferencias entre distintos grupos políticos de Sonora.
En los últimos días, integrantes de comités municipales del Partido Sonorense han hecho públicas sus diferencias con la dirigencia estatal, particularmente por decisiones relacionadas con la estructura interna del partido.
El escenario político sonorense también atraviesa un periodo de reacomodos rumbo a 2027, con cambios de dirigencias, posibles alianzas y movimientos entre diferentes fuerzas políticas.
En ese contexto, la denuncia de Camacho agrega un elemento de mayor tensión al enfrentamiento político.
¿Qué sigue después de la denuncia?
La acusación de Alí Camacho plantea ahora la necesidad de que los hechos sean aclarados por las autoridades correspondientes.
El dirigente aseguró contar con testigos, por lo que, de presentarse una denuncia formal, correspondería a las autoridades recabar testimonios, revisar posibles evidencias y determinar si existen elementos para abrir una investigación.
Por ahora, la acusación permanece en el terreno de la denuncia pública.
Ni la presunta amenaza ni la responsabilidad que Camacho atribuye a Manuel Ignacio Acosta y Cristóbal Navarro pueden darse por acreditadas únicamente a partir de sus declaraciones.
La frase “O plata o plomo”, sin embargo, colocó nuevamente al Partido Sonorense y a sus principales actores en el centro de la atención política de Sonora.










